 | | "Política de los acuerdos" genera debate en Chile |
La "política de los acuerdos" entre el gobierno y la oposición vuelve a generar debate en Chile, tras el triunfo en las urnas del presidente electo, el derechista Sebastián Piñera, quien tomará posesión el próximo 11 de marzo.
Piñera reiteró su llamado a la coalición gobernante para construir una nueva versión de la "democracia de los acuerdos", que caracterizó la relación entre oficialismo y oposición en los años 90, con el presidente Patricio Aylwin, tras 17 años de dictadura.
Esta iniciativa fue acogida por el propio Aylwin, quien ayer domingo aceptó la idea de revivir la "política de los acuerdos", indicando que "la política democrática supone competencia entre distintas posiciones, pero el logro del bien común es más fácil si hay acuerdos".
En contraste, el nuevo presidente del Partido Socialista (PS), el diputado Fulvio Rossi, criticó este lunes la idea planteada por Piñera de revivir la referida política, al considerarla un "retroceso".
"Cuando se daban estos gobiernos de grandes acuerdos, que evitaban los debates, era en otro clima donde todavía el fantasma de la dictadura estaba presente, esto de la eventual regresión autoritaria, boinazos, tanquetazos y ejercicios de enlace", dijo.
Rossi explicó a la prensa que Chile cambió, y plantear esta involución y este retroceso es no entender que Chile se transormó profundamente", comentó.
El líder del PS, quien resultó senador electo, afirmó que la política de los acuerdos sería una "involución histórica, social, política y cultural realmente increíble".
Otros parlamentarios socialistas coinciden en que la "política de los acuerdos" fue parte de una etapa de la vida del país, tras el fin de la dictadura, pero ahora no se corresponden "acuerdos extra-institucionales".
Piñera ha insistido en su intención de realizar durante su gobierno de cuatro años una transición similar a la que protagonizó Aylwin cuando gobernó entre 1990 y 1994, tras 17 años del régimen del general Augusto Pinochet.
"El de Aylwin fue el mejor de los gobiernos de la Concertación. Fue un gobierno fecundo, al cual yo le tengo aprecio y respeto", dijo Piñera, quien busca "formar un gobierno de unidad nacional", incluso con figuras del oficialismo, sobre todo del Partido Demócrata Cristiano (PDC), al que pertenece Aylwin.
El PDC no se ha pronunciado sobre el tema, pero no se descarta que coincida con el ex presidente, lo cual ahondaría la crisis que vive la Concertación, integrada por el PS, PDC y los partidos Por la Democracia (PPD) y Radical Socialdemócrata (PRSD), tras la derrota del 17 de enero.
Ya algunos legisladores democratacristianos, como los senadores electos Ignacio Walker y Andrés Zaldívar, se han mostrado abiertos a negociar con la derecha.
En campaña, Piñera ordenó a sus asesores investigar el modelo implementado por Aylwin durante la transición a la democracia, con el fin de hacer lo mismo para dejar atrás los vicios e irregularidades que caracterizaron a la Concertación los últimos años.
Debido a que no tiene la mayoría en el parlamento, el nuevo gobierno, al igual que debió hacer la actual administración de Michelle Bachelet, tendrá que negociar sus proyectos de ley con la oposición a partir de marzo.
Piñera ha dicho que es necesario "dejar atrás la lógica del conflicto permanente para revivir lo que fue el espíritu de la democracia de los acuerdos" de los años noventa.
"Para tener una verdadera democracia de los acuerdos se necesita de una buena actitud que salga del alma, auténtica y verdadera, tanto del gobierno como de la oposición", agregó el presidente electo.
En esa misma línea se manifestó José Antonio Coloma, líder de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), quien insistió en que el futuro escenario político requerirá de una oposición "madura y moderna".
Coloma aseveró que lo que los ciudadanos buscan es un modelo gobernante como el que prometió Piñera, basado en la meritocracia, el protagonismo de las nuevas generaciones y la lógica de enfrentar los problemas con entendimiento.(Xinhua) 26/01/2010
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