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Actualizado a las 2012:03:30.10:49

ESPECIAL: Realizan huelga general en España contra reforma laboral

Por J. Diaz y E. Martin

MADRID, 29 mar (Xinhua) -- Este jueves se convocó a una huelga general en España contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Mariano Rajoy.

La jornada de huelga fue convocada por los dos sindicatos mayoritarios del país, la Unión General de Trabajadores (UGT) y las Comisiones Obreras (CCOO) de tendencias socialdemócratas moderadas.

La Huelga también fue secundada por sindicatos minoritarios más a la izquierda, como la Confederación General del Trabajo (CGT) e incluso por el movimiento de los indignados del 15-M (movimiento surgido el 15 de mayo de 2011 en varias plazas de España).

Los sindicatos convocaron la huelga en respuesta a la reforma del mercado laboral del gobierno, que disminuye los derechos sociales, al flexibilizar el mercado de trabajo y dar más poder a los empresarios sobre las relaciones laborales.

Los sindicatos han critido en especial las nuevas posibilidades de despido con indemnización reducida por bajadas de ventas o ingresos de una empresa durante tres trimestres consecutivos, así como el recorte de la influencia de los convenios colectivos, lo cual da a los empresarios más poder para fijar las condiciones laborales.

Los sindicatos se quejan también de no ser escuchados por el gobierno de Mariano Rajoy, que diseñó la reforma laboral sin reuinirse ni una sola vez para negociar con ellos antes de la presentación de la reforma.

Esta forma de legislar rompe con la tradición española del diálogo social, que acostumbraba a otorgar a los sindicatos y las organizaciones patronales un papel predominante en el diseño de las reformas del mercado laboral mediante el pacto social.

Existeron también dudas razonables sobre la capacidad de los sindicatos UGT y CCOO de movilizar a la ciudadanía en una huelga general.

Estas dudas provienen de la pérdida de legitimidad de los sindicatos mayoritarios, que son vistos por muchos ciudadanos, según las encuestas del CIS, como organizaciones muy burocráticas, que viven de subvenciones del gobierno y cuyos dirigentes se han alejado de las clases trabajadoras.

Además, durante el gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero (2004-2011) los sindicatos adoptaron una posición tibia frente a los recortes impuestos por Bruselas, aprobados en 2010 y 2011.

Esta posición tibia fue la que motivó que muchos ciudadanos de izquierdas criticaran a los sindicatos y que plasmó con el movimiento de los indignados, 15M, cuyo lema principal "no nos representan" se dirige no solamente contra los partidos políticos, sino también contra los sindicatos.

Pese a estas dudas, es posible afirmar que los sindicatos han logrado recuperar su capacidad de movilizar a los ciudadanos de izquierda.

Más allá de la habitual guerra de cifras entre el gobierno y los sindicatos sobre el seguimiento de la huelga, lo cierto es que puede hablarse de una recuperación del poder de los sindicatos.

Por supuesto, la huelga ha tenido un seguimiento muy desigual. En los transportes y la industria, sectores muy sindicalizados y caracterizados por grandes centros de trabajo, la huelga ha sido un éxito rotundo, con un seguimiento superior a 70 por ciento.

En cambio, en los servicios como la hostelería y el comercio minorista, así como en relación a los empleados de "cuello blanco", el seguimiento ha sido muy inferior, al rondar una adhesión de 15 por ciento.

Este hecho es normal en España, ya que el comercio minorista y la hostelería están compuestos principalmente por pequeñas y medianas empresas, donde los trabajadores están menos sindicalizados.

Además, el ambiente de precariedad laboral y elevado desempleo ha hecho que muchos trabajadores hayan decidido no secundar la huelga, para evitar perder el salario del día y por miedo a posibles despidos o represalias por parte de sus empleadores.

La jornada de huelga ha terminado con manifestaciones multitudinarias en todas las capitales de las provincias españolas.

Estas manifestaciones, como el resto de la jornada de huelga, ha sido pacífica y se han respetado todos los servicios mínimos con normalidad.

La única excepción ha sido Barcelona, donde grupos aislados independentistas y de izquierda radical han protagonizado incidentes en forma de enfrentamientos con la policía.

Estos incidentes se han producido en una manifestación alternativa a la principal, convocada por CGT, por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y grupos independentistas que quemaron contenedores, lo cual motivó la reacción policial.

Los incidentes fueron controlados y dejaron como saldo unas 40 personas detenidas.

En Madrid, al igual que en las otras capitales de provincias, las manifestaciones fueron totalmente pacíficas, con una gran participación "multigeneracional" en las manifestaciones, con abuelos, padres con niños y gente joven que normalmente no acuden a las manifestaciones convocadas por los sindicatos tradicionales UGT y CCOO.

Al igual que en otras manifestaciones, las cifras de asistentes son difíciles de conocer.

Los sindicatos calculan la participación de unas 900.000 personas en Madrid y unas 800.000 en Barcelona.

El Gobierno de España, que aún no ha dado cifras oficiales por ciudades, afirma que participaron unas 800.000 personas en todo el país, una cifra muy inferior a la de los sindicatos.

Esta asistencia a las manifestaciones fortalece a los sindicatos españoles, que son de los más moderados de Europa.

Este fortalecimiento permite a los sindicatos recuperar la capacidad de movilización de la izquierda en España y conseguir un mayor poder de negociación con el gobierno de Mariano Rajoy.

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