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Vicepresidente de Bolivia contrae matrimonio en rito andino

Actualizado a las 09/09/2012 - 10:57
LA PAZ, 8 sep (Xinhua) -- Una ceremonia solmene con todo el rescate tradicional de la cosmovisión andina coronó hoy la boda del vicepresidente Alvaro García Linera y la periodista Claudia Fernández en el templo de Kalasasaya en la ciudad de Tiwanaku, a 70 kilómetros de la sede de gobierno.
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LA PAZ, 8 sep (Xinhua) -- Una ceremonia solmene con todo el rescate tradicional de la cosmovisión andina coronó hoy la boda del vicepresidente Alvaro García Linera y la periodista Claudia Fernández en el templo de Kalasasaya en la ciudad de Tiwanaku, a 70 kilómetros de la sede de gobierno.
El ritual duró más de dos horas con todos los detalles serios de la cultura milenaria desde el ingreso de los novios al altar de Kalsasaya hasta la salida de Akapana, centro espiritual que es la conexión entre la realidad y el espacio, además lugar donde la pareja sola hizo sus votos.
El presidente Evo Morales, así como los ganadores del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y Rigoberta Menchú, estuvieron acompañados por ministros de Estado, representantes del cuerpo diplomático, personajes de la farándula, representantes de organizaciones sociales y decenas de otros invitados quienes asistieron a la boda.
Desde muy temprano por la mañana del sábado, por lo menos 3.000 personas se trasladaron desde la ciudad de La Paz hasta la localidad de Tiwanaku.
A la transmisión de la red estatal Bolivia TV se unieron los canales privados de televisión Red Uno y ATB, con despachos desde Tiwanaku.
La Red Uno, donde trabaja la esposa del vicepresidente, desplegó tres unidades móviles y por lo menos 70 trabajadores para la transmisión de la boda ancestral, que fue encabezada por amautas (sacerdotes) andinos.
Los encargados de celebrar el ritual con la fuerza de la cosmovisión andina fueron cuatro parejas de amautas, que de acuerdo a la tradición, es un símbolo de ejemplo del chacha-warmi (Hombre-Mujer) y el equilibrio.
La ceremonia comenzó con unos cinco minutos de retraso, a las 10:05 hora local (1405 GMT) cuando hizo su ingreso el vicepresidente escoltado por seis autoridades originarias vestidas impecablemente con sus ponchos y sombreros.
García Linera vistió un traje oscuro de con franjar de aguayo con motivos andinos, similar a la que acostumbra el mandatario boliviano.
Diez minutos más tarde irrumpió la novia vestida elegantemente como una ñusta ancestral divina privilegiada por la naturaleza.
Lucía un vestido de lana de alpaca de color blanco ajustado al cuerpo hasta los tobillos en la que resaltaba los adornos de aguayo y en la cintura una faja con motivos aymaras.
Además una capa corta que enaltecía el cuerpo, todo diseñado por el francés Jean Francois.
Ya en el centro ceremonial de Kalasasaya los amautas procedieron a ofrendar a la Pachamama (Madre Tierra) con una mesa preparada para la ocasión que llevaba una serie de productos para que a la pareja sean consagradas con buena salud, trabajo, amor y sobre todo comprensión. Luego de ofrendar a los achachilas (padres-ancianos) y la Pacahamama se efectuó la unión de la pareja a través de un lazo de cuero de alpaca, símbolo en la cosmovisión andina de que "nunca deben separarse".
Álvaro recibió una chuspa para guardar las semillas y la coca como un símbolo de la abundancia; a Claudia le entregaron un Tari para que coloque la comida; también se les entregó los dulces que fueron colocados luego a la huajta (ofrenda).
En aymara, los amautas le recomendaron a la pareja amor, unidad y comprensión.
Después de que cumplieron con la ceremonia ambos bebieron el agua recogida días atrás de dos vertientes de la Cumbre y los yatiris procedieron con la bendición sahumando con incienso y agua. Luego se invocó a los abuelos más antiguos para que completen la unión.
Posteriormente se dirigieron a los puntos sagrados del templo e ingresar por la Puerta del Sol al templo de Akhapana, acto que de acuerdo a la cosmovisión andina, sirve para cargarse de energía.
Tras el baño de energía se dirigieron a la parte más alta del templo para dar sus votos donde se quedaron 15 minutos a solas; oportunidad en la que se dijeron todo lo que sienten y sus deseos de pareja.
En el lugar esperaba el apthapi (comida comunitaria), el ají de fideo, lo bocaditos, las bebidas, la torta y los invitados sentados a la espera de la "irpasta, irpasta" que significa "me lo estoy llevando".
Los recién casados bailaron no el vals, sino el huayño al son de los kantus (músicos) que interpretaron precisamente el irpasta, lo que dio inicio a los bailes acompañados de bandas de música y conjuntos folklóricos.

REGALOS
Uno de los primeros regalos que recibió la pareja Álvaro y Claudia fue del presidente Evo Morales quien se sacó de un empaque envuelto con papel de regalo un cargador de bebé de color rosado y luego le colgó en el cuello de García Linera.
Según el mandatario, el obsequio de matrimonio es para que el sueño del vicepresidente de "tener una hija" se haga realidad.
Simultáneamente se les entregó una pareja de llamas (macho y hembra), que en esta cultura es el animal más noble, y que obsequiarlos a los esposos recién casados era de muy buen augurio.
Luego las autoridades originarias le hicieron llegar canastas de papa, quinua, chuño, entre otros productos tradicionales del lugar.
Los allegados y compañeros políticos también se manifestaron con la pareja de esposos.
La presidenta del Senado, Gabriela Montaño, dijo que el regalo institucional de esa instancia legislativa era un cuadro del connotado artista Mamani Mamani quien tradujo en una pintura el chacha-warmi que es la pareja unida con "entendimiento y equilibrio hasta el fin de sus días".
"Estamos siendo más simbólicos que ostentosos, porque esa es la línea del proceso de cambio, como el Vicepresidente dijo, de regalo hay que darle cariño", agregó.El gobernador de La Paz, César Cocarico, le hizo llegar cuatro llamas (dos parejas) como deseos de grandeza, humildad y nobleza para los esposos.

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