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El príncipe británico de 56 años de edad, Carlos, y su novia de mucho tiempo Camila Parker Bowles, de 57 años, se casaron el 9 en un breve servicio civil en el Ayuntamiento de Windsor, al este de Londres.
Parker Bowles, con un saco de seda color marfil sobre un vestido de chifón, y Carlos, usando una levita gris y negro clásica, salieron tomados del brazo, sonriendo y saludando a la multitud.
Miles de personas ondearon banderas y los vitorearon. Sin embargo, en medio de los vítores, también hubo algunos abucheos para los dos divorciados.
Al servicio, que trató de ser "sencillo", asistieron 28 miembros de la familia real a excepción de la reina quien, como líder suprema de la Iglesia de Inglaterra, consideró inadecuado presentarse en un boda civil.
Los recién casados fueron más tarde bendecidos por la reina en la capilla de San Jorge y después la reina madre organizó una recepción para 800 invitados en el Castillo de Windsor.
Parker Bowles salió de la boda como la duquesa de Cornwall, que ella prefirió en lugar de príncesa de Gales. Más tarde, la pareja se dirigirá hacia Escocia para su luna de miel.
La boda se pospuso ayer para que el príncipe Carlos pudiera asistir al funeral del Papa Juana Pablo II en Roma que también fue ayer.
La ceremonia sencilla contrastó fuertemente con la espectacular boda de Carlos en la catedral en 1981 con su ex esposa la princesa Diana, quien se divorció de él en 1996 y murió en un accidente automovilístico en Francia en 1997. (Xinhua)
11/04/2005
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