Irán advirtió el 15 a la Unión Europea (UE) que la próxima ronda de negociaciones entre las dos partes será la última oportunidad para salvar las estancadas conversaciones nucleares.
"Irán ha decidido negociar con el trío europeo (Francia, Alemania y Gran Bretaña) una vez más sobre su solicitid, y la próxima reunión será su última oportunidad", dijo el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hamid-Reza Asefi, en una conferencia de prensa semanal.
La decisión de Irán también fue tomada a petición de la comunidad internacional, incluyendo a la ONU, España, Japón, Sudáfrica, Malasia y Rusia, agregó Asefi.
El parlamento de Irán, por su parte, aprobó una iniciativa de ley para presionar al gobierno para que reanude las actividades de enriquecimiento de uranio, que Teherán suspendió en noviembre pasado para preparar el camino para las conversaciones con la UE sobre su disputado programa nuclear.
Washington y la UE han amenazado con remitir el caso de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU para posibles sanciones si Irán reanuda el trabajo relacionado con el enriquecimiento.
Sin embargo, Irán minimizó la advertencia. "El envío no nos preocupa en absoluto. Si el caso es llevado al Consejo de Seguridad, los países europeos y Estados Unidos sufrirán más daños que Irán", dijo el vocero.
"No importa si existe un acuerdo (con la UE) o no, nosotros reanudaremos algunas actividades de enriquecimiento", dijo Asefi. "No renunciaremos a nuestro derecho y llevaremos a cabo nuestras actividades bajo los reglamentos relacionados".
Al culpar a la UE de prolongar las negociaciones, Irán anunció que va a reanudar parte de las actividades suspendidas de enriquecimiento de uranio, quizás algunas de ellas en la instalación de conversión de uranio cerca de Isfahan.
Pero la fecha exacta de la reanudación no ha sido establecida aún.
Las potencias de la UE, Francia, Gran Bretaña y Alemania, han tratado de convencer a Irán de que abandone su programa de enriquecimiento de uranio a cambio de incentivos económicos y políticos.
La UE compartió las sospechas de Washington de que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán podría ser usado para fabricar armas nucleares.
Teherán sostiene que su programa nuclear está destinado sólo a producir combustible para centrales eléctricas y que nunca renunciará a sus derechos legítimos a poseer tecnología nuclear. (Xinhua)
16/05/2005