Las autoridades de Guatemala reubicaron el 24 a 720 personas en el norte de la capital guatemalteca, tras el hundimiento de tierra que se produjo la noche del jueves y que dejó dos personas muertas y una más desaparecida.
El hoyo formado en una zona del barrio San Antonio alcanzó unos 50 metros de diámetro y 100 metros de profundidad, por donde pasa un río con aguas negras, según los reportes procedentes de Ciudad de Guatemala.
El enorme hoyo se llevó cinco humildes viviendas. Los dos muertos, identificados como Irma y David Soyos, fueron localizados a un par de kilómetros de distancia del sitio de la tragedia, mientras que Domingo Soyos permanece desaparecido.
El barrio de San Antonio, perteneciente a una zona populosa con muchos años en la capital guatemalteca, está ubicado en una zona geográfica que empezó a poblarse con material de relleno. El accidente se debió a la saturación en el sistema de drenajes, según la Empresa Municipal del Agua.
Los 720 vecinos y habitantes de las casas cercanas al hundimiento temen por sus viviendas y por el saqueo que puedan sufrir por parte de las pandillas "maras", que viven en el mismo barrio.
Las autoridades estimaron que unas 300 casas fueron evacuadas y al menos 200 quedaron muy dañadas, por lo que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) determinó que es una zona inhabitable y de alto riesgo.
La diputada Lucrecia Marroquín de Palomo, de la Comisión de Ambiente del Congreso, responsabilizó al gobierno municipal de la tragedia, ya que días antes los vecinos denunciaron la serie de temblores y sin embargo no se tomaron medidas preventivas para el hundimiento.
El ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas también consideró que el municipio pudo evitar este accidente, si se hubieran atendido con tiempo las alertas que dieron los habitantes de San Antonio desde el año pasado.
El alcalde metropolitano Alvaro Arzú dijo que la zona es geográficamente inestable por los rellenos en que se empezó a poblar el barrio, por lo que ahora sólo resta replantear los pasos a desnivel que construyeron en las cercanías.
Por su parte, el Fondo Guatemalteco de la Vivienda (Foguavi) anunció que otorgará subsidio por 16.500 quetzales (unos 2.100 dólares) a cada uno de los propietarios de las viviendas para que puedan recuperar sus casas.
El viceministro guatemalteco de Vivienda, José Luis Gándara, informó que levantará un censo para establecer el número de afectados y proceder a darles ayuda.(Xinhua)
25/02/2007