Japón cesará la caza de ballenas en la Antártida esta temporada después de que su principal barco ballenero se viera afectado por un incendio hace dos semanas, informó la televisión estatal NHK.
El Nisshin Maru, buque de 8.000 toneladas que abandera la flota japonesa de balleneros, encendió de nuevo sus motores el fin de semana despúes de haberse quedado atrapado en las aguas heladas desde que se produjo el incendio, en el que murió un tripulante.
Una fuente del Ministerio de Pesca afirmó hoy no tener información sobre cualquier posible plan de retirada de la flota en la zona.
La caza nipona de ballenas, que Tokio defiende que se lleva a cabo por motivos científicos, pretendía capturar más de 900 de esos mamíferos.
Su captura ha estado sometida a la creciente presión de los grupos ecologistas, que argumentan que es cruel y que viola la prohibición mundial de 1986 sobre la caza comercial de ballenas, animales cuya carne acaba en las estanterías de restaurantes y supermercados.
El fuego desatado en el buque también despertó temores por el posible derrame de combustible y de productos químicos en el mar, cercano a la mayor colonia de cría de pingüinos del mundo.(xinhua)
28/02/2007