El aventurero inglés, Lewis Gorden Pugh, vestido sólo de traje, gorro y gafas de baño, se lanzó al mar del Polo Artico el 15 de julio. Nadó una distancia de un kilómetro en las aguas árticas de la más baja temperatura, 1,8 grados centígrados bajo cero, con 18 minutos y 50 segundos, rumpiendo así el record mundial establecido por él mismo en la natación en las aguas más glaciares. Gorden Pugh, de 35 años, dijo que “esta es una victoria y también una tragedia. Es un símbolo (de éxito) de que yo puedo nadar en las condiciones tan severas como estas, pero también muestra el hecho trágico en el sentido de que el Polo Norte (se ha hecho tan tibio y ) permite a un ser humano a nadar”. Expresó además su deseo de dar alarma una vez más con su actuación a los gobiernos de los diversos países sobre el calentamiento global. (Pueblo en Línea)
17/07/2007