El embajador británico en Rusia, Tony Brenton, indicó en una entrevista publicada el domingo que él no utilizaría la palabra "crisis" para definir la actual disputa británico-rusa derivada del envenenamiento del antiguo agente secreto Alexander Litvinenko.
"Tenemos una relación económica en auge, lazos cada vez más cercanos entre nuestros pueblos, y un creciente récord de cooperación estrecha en una serie de asuntos internacionales", recordó Brenton.
Sin embargo, reconoció que ahora existen "agudas diferencias" sobre el asunto Litvinenko, apuntó Brenton, citado por Interfax.
Moscú y Londres anunciaron a principios de este mes la expulsión de cuatro diplomáticos de sus respectivas embajadas en ambas capitales, intensificando sus disputas en torno a la extradición de Andrei Lugovoi, principal sospechoso en el caso de envenenamiento del antiguo agente secreto Alexander Litvinenko.
Reino Unido pidió a Rusia la extradición de Lugovoi, acusado del asesinato de Litvinenko el pasado noviembre en Londres, algo a lo que Moscú se negó, amparándose en su constitución, por la que habría que juzgarlo en territorio ruso.
El propio presidente ruso, Vladimir Putin, calificó la disputa de "mini-crisis" y apostó por normalizar las relaciones bilaterales, algo que va en beneficio de ambos países.
Sin embargo, también apeló a "respetar los derechos legales e intereses" de ambas partes, para que la situación adquiera un buen rumbo.
Por su parte, Brenton recordó que "no estamos pidiendo a Rusia que viole su propia constitución, pero sí que trabaje con nosotros de manera creativa en este asunto, dada la seria y sin precedentes naturaleza del asesinato".(Xinhua)
23/07/2007