El primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, rechazó el día 5 las dimisiones del viceprimer ministro Salam al-Zubaie y de otros cinco ministros suníes de su gabinete, informaron fuentes oficiales.
El rechazo de Maliki, chií, se produce en un intento por dejar la puerta abierta al compromiso entre los principales líderes políticos de las diferentes sectas, señalaron fuentes de su oficina.
El miércoles, el principal bloque político suní de Irak, el Frente de Consenso Iraquí, anunció su retirada del Ejecutivo de Maliki por el fracaso de éste a la hora de satisfacer sus demandas, con lo que en el gobierno quedaron virtualmente sólo chiíes y kurdos.
Entre sus solicitudes se encuentran el indulto a los detenidos no acusados de crímenes, el desarme de las milicias chiíes, la concesión a los suníes de un mayor papel en el proceso político y un firme compromiso con los derechos humanos. (Xinhua)
06/08/2007