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La VIII Exposición Internacional de Aeronáutica y Vuelo Espacial de Rusia que se clausuró días atrás tuvo numerosos puntos brillantes, uno de los cuales fueron los productos científicos y tecnológicos relacionados con el sistema global de navegación por satélites de Rusia, GLONAS. Estos adelantos científicos y tecnológicos muestran que Rusia ha logrado avances relativamente grandes en la construcción de ese sistema y tiene esperanza de entrar en un futuro no lejano al mercado mundial de navegación por satélites.
La investigación y desarrollo del sistema GLONAS se iniciaron en los años 70 del siglo pasado; el sistema fue formalmente puesto en funcionamiento en 1993 y servía principalmente para las unidades de vuelo espacial de las fuerzas armadas rusas. El sistema es compuesto por tres partes, a saber, satélites, estaciones terrestres de monitoreo y control y receptores de los usuarios; en cuanto a sus funciones, es equivalente al Sistema de Posicionamiento Global (GPS, pos sus siglas en inglés) de Estados Unidos. Conforme a las exigencias para el diseño, una vez construido el sistema GLONAS, tendría un total de 24 satélites. Tras la desintegración de la Unión Soviética, el número de satélites del sistema se redujo drásticamente hasta 6 por un tiempo. En la actualidad, el sistema cuenta con 17 satélites en operación en el espacio, sólo 12 de los cuales funcionan normalmente.
En los últimos años, los cambios en la situación internacional y la recuperación económica de Rusia le han hecho comprender la importancia y viabilidad de sanear ulteriormente su sistema global de navegación por satélites. Las guerras locales que ha desencadenado EEUU en los últimos diez y tantos años muestran que las formas de la guerra contemporánea se están cambiando y que se destaca el papel de golpe preciso de largo alcance. Si no se cuenta con tecnologías de navegación y posicionamiento precisos, es difícil que las armas como bombas de aviones y proyectiles teleguiados den en el blanco, de modo que por más grande que sea su poderío, si no aciertan en el blanco, no tendrán significado alguno. Aunque actualmente Estados Unidos tiene abierto su GPS para todos los usuarios del mundo, sólo presta servicios de navegación de baja precisión a los usuarios extranjeros. Cuando sea necesario, EEUU podrá cortar en cualquier momento las señales satelitales enviadas a ciertos países, haciendo que sus aviones y buques "pierdan la orientación". Frente a la amenaza de la expansión de la OTAN hacia el este y del plan antimisil de EEUU, Rusia tiene necesidades apremiantes de apoyarse en su independiente sistema de navegación global por satélites para garantizar el grado de precisión de los golpes de sus armas como los misiles intercontinentales Topol-M.
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