|
El primer ministro portugués José Sócrates dijo hoy que "Europa está ahora preparada para responder a los desafíos de la globalización", al concluir la conferencia intergubernamental que se celebró en la capital portuguesa.
El actual presidente del Consejo Europeo se ha mostrado satisfecho por haber logrado el consenso político de los 27 para aprobar el "Tratado de Lisboa" que, según el primer ministro luso José Sócrates, "pasa una página en la historia europea".
Este acuerdo, calificado como histórico por la mayoría de los dirigentes europeos, pone fin a "un tiempo de turbulencia", y abre un escenario de "fortaleza" para la Unión Europea (UE), que con el tratado ve reforzadas sus instituciones para que Europa tenga un peso más importante en el mundo globalizado.
En este sentido, los líderes europeos, quienes no querían prolongar por más tiempo la aprobación del Tratado de Reforma de la Unión Europea, se han congratulado con el hecho de que éste intensificará las capacidades políticas exteriores de los 27 como institución.
"Hoy hemos hecho a la UE más fuerte en el mundo para buscar la paz, garantizar la seguridad y hacer frente a los conflictos internacionales que nos preocupan a todos", dijo el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, tras finalizar la cumbre de Lisboa.
El gobernante se mostró satisfecho con el trabajo realizado por la presidencia lusa, que durante la madrugada de hoy consiguió alcanzar el consenso político de los 27.
Para ello, Sócrates, apoyado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, tuvo que superar las objeciones presentadas por los gobiernos de Roma y Varsovia.
El primer ministro italiano, Romano Prodi, acabó aceptando firmar el tratado a cambio de aumentar en uno el número de eurodiputados que tendrá Italia en el Parlamento Europeo a partir de las elecciones de 2009.
Para ello, el puesto del presidente del PE dejará de ser considerado como diputado, con lo que no es necesario aumentar el número total de 750 escaños.
Con esta alternativa de los 750+1, Italia se quedará con 73 eurodiputados, lo que le permite la paridad con el Reino Unido y lo deja únicamente con un escaño menos en relación a Francia.
El escollo italiano fue el más difícil de superar, después de que el presidente polaco Lech Kaczynski también aceptó la propuesta pensada para eliminar las reticencias del gobierno de Varsovia.
El nuevo tratado incluirá en un anexo el Compromiso de Ioannina a través de un protocolo específico que garantiza que este mecanismo - que permite la suspensión temporal de las decisiones europeas por un país o minoría sin necesidad de mayoría para bloquearla- sólo podrá ser alterado con el consenso de todos los países.
Al final, estas dos cuestiones resultaron de menor importancia comparadas con lo que los dirigentes políticos de los 27 entienden que se ha logrado con este tratado, cuya firma oficial se celebrará en Lisboa el próximo 13 de diciembre.
"La UE necesitaba nuevas reglas para hacerla más ágil", comentó el presidente español Rodríguez Zapatero.
Este tratado surge 50 años después de la firma del Tratado de Roma, que dio comienzo a la UE, que ya cuenta con 27 estados miembros.
Tras un trabajo duro, después del rechazo a la anterior Constitución Europea por los pueblos francés y holandés, los líderes se marchan de Lisboa "satisfechos" con el logro.
"Necesitamos una UE más fuerte para dialogar con países como China o Rusia", afirmó el primer ministro durante la fase de negociaciones.
Una vez firmado de forma oficial el próximo 13 de diciembre, los 27 estados miembros tendrán que ratificar el documento en sus respectivos países.
De momento, los líderes europeos han preferido no comentar la forma como será ratificado, pero todo parece apuntar a que optarán por la vía parlamentaria -en Irlanda es obligatorio el referéndum- para evitar escenarios como los que se vivieron en 2005 en Francia y Holanda, con las victorias del "no".
"Después del trabajo que ha costado llegar a esta conferencia intergubernamental, los 27 deseamos que este tratado dure mucho tiempo", afirmó el presidente español.
La cumbre de Lisboa concluyó antes de lo previsto, sin comida de líderes.
Cerrado el acuerdo sobre el tratado, en la jornada de trabajo de hoy se debatieron asuntos relacionados con la Estrategia de Lisboa, entre los que se encuentran el análisis a la situación de los mercados financieros internacionales, la importancia de facilitar la investigación e innovación europea, y la lucha contra el cambio climático.
La UE espera ser líder en este último asunto en la ronda de negociaciones de las Naciones Unidas que se llevará a cabo en 2009 para establecer un nuevo acuerdo post Kyoto. (CRI) 20/10/2007
|