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Un departamento de salud del estado de California, Estados Unidos, confirmó el día 7 que el estafilococo dorado farmacorresistente (MRSA, por sus siglas en inglés) denominado como “superbacteria” ya se ha extendido del este al oeste de Estados Unidos y que algunos estudiantes de varias escuelas de la capital estadual de Sacramento, Los Angeles y San Francisco quedaron infeccionados.
Un artículo publicado a mediados de octubre pasado en la revista “Journal of the American Medical Association” señala que la “superbacteria” no sólo puede propagarse dentro de los hospitales, sino también fuera de ellos. En 2005 un total de 94.000 personas en Estados Unidos quedaron infeccionadas por la “superbacteria” y 19.000 de ellas murieron, de manera que el número de muertes sobrepasa el de los sidosos. El Dr. Jeff Heggman, de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, indicó el 19 de octubre que la “superbacteria” ha llegado al grado de “propagada” en algunas zonas de Estados Unidos.
La razón por la cual el estafilococo dorado farmacorresistente es denominado como “superbacteria” consiste principalmente en que el abuso de antibióticos ha conducido a que ciertos estafilococos dorados adquieran resistencia al medicamento. La “superbacteria” existe principalmente en la piel, fosas nasales, membranas mucosas de la garganta y heridas supuradas de los seres humanos y también puede vivir varios días en los cuerpos de plástico y metal. Los síntomas de infección de la “superbacteria” se manifiestan, en la mayoría de los casos, en pápula y absceso en la piel, como si fuera picada por mosquitos. La gran mayoría de los infeccionados pueden ser curados. De no recurrir al tratamiento médico, la “superbacteria” puede penetrar en la sangre y conducir a una infección grave (y en una minoría de los casos a pulmonía), de modo que es mortal para los ancianos y bebés, quienes tienen menor resistencia. La “superbacteria” no es nada nuevo. Ya en 1961 se descubrió en Gran Bretaña el estafilococo dorado farmacorresistente y, más tarde, aparecieron casos similares en algunos países de Europa, América y Asia.
Los expertos exhortan al mismo tiempo al público a no volverse aterrorizado, pues la “superbacteria” no se contagia por el aire, sino por el contacto de piel, por ejemplo, cuando la piel desnuda se contacta con utensilios infeccionados por la “superbacteria”. Mascola, director del Centro de Control de las Enfermedades Contagiosas Agudas de Los Ángeles, señaló que con tal que uno se lave frecuentemente las manos con jabón de tocador, cuide bien las heridas y evite compartir el uso de utensilios con otros, se puede prevenir la infección por la “superbacteria”. “En realidad, el peligro de ser infeccionado por la ‘superbacteria’ es mucho menos que el de engordarse o tener un accidente de tráfico,” puntualizó. (Pueblo en Línea) 09/11/2007
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