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La capital egipcia de El Cairo acogió el día 11 la inauguración de un encuentro a cuatro partes en la que los líderes de Egipto, Irak, Sudán e Yemen abordan la crisis de Oriente Medio en la antesala de la próxima conferencia de paz en la región impulsada por Estados Unidos.
En la cumbre, o un almuerzo de trabajo, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y sus homólogos de Irak, Jalal Talabani, Sudán, Omer Al Bashir, y Yemen, Ali Abdullah Saleh, discutieron la situación general árabe y los últimos acontecimientos en la región, según explicó a la prensa el portavoz presidencial egipcio, Suleiman Awad.
La cumbre se centró en la situación en Irak y Sudán, y en la conferencia de paz auspiciada por Estados Unidos que se celebrará en la última semana de noviembre en Annapolis (Maryland), añadió Awad.
Según el portavoz, el presidente Mubarak presta una gran atención al éxito del proceso político en Irak de forma que ponga fin a los sangrientos enfrentamientos y permita restaurar la soberanía, la independencia y la integridad territorial de este país destruido por la guerra.
Mubarak señaló que la principal condición para el éxito del proceso político reside en resolver los enfrentamientos sectarios, ya que no hay diferencias entre árabes y kurdos o entre musulmanes chiíes y suníes.
Mientras tanto, los líderes pidieron que las partes iraquí y turca ejerzan auto-contención para no dar oportunidad alguna al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) de llevar a ambos países al enfrentamiento.
Turquía ha venido considerando una incursión transfronteriza en el norte de Irak después de los ataques del PKK en las últimas semanas, que han dejado un saldo de 47 muertos entre civiles y militares.
Aun así, el gobierno turco ha explotado de momento los cauces diplomáticos para resolver la crisis, sin recurrir a acción militar alguna.
Horas antes en el día del domingo, Mubarak se reunió con el presidente sudanés Al Bashir para tratar los últimos acontecimientos en Sudán y ambos mandatarios discutieron los esfuerzos externos destinados a lograr la paz en Darfur y a ejecutar el acuerdo de paz.
Egipto espera que el acuerdo de paz se cumpla de buena fe, dado que la crisis entre el norte y el sur de Sudán está en un camino de progreso.
Debe ampliarse hasta incluir una paz similar en la región occidental sudanesa de Darfur y otra con el Frente Oriental, de tal forma que se pueda lograr una paz completa y la unidad en el país, según declaró Mubarak.
Respecto a la conferencia de paz de Oriente Medio, la cumbre sostuvo que esta cita no logrará éxito alguno si se vuelve al plan de paz conocido como Hoja de Ruta, lanzado en 2003, que desde entonces se ha mostrado inútil a la hora de progresar hacia la paz.
Los líderes solicitaron un documento político conjunto de palestinos e israelíes gestado con buenas intenciones y que dote de una buena base a la conferencia de Annapolis, de tal forma que esta cita se convierta en un marco para las conversaciones entre ambas partes, con un calendario específico que evite que el asunto se demore.
Con el objetivo de lograr el éxito en la conferencia de Annapolis, la coordinación diplomática todavía está en curso, en especial entre las naciones árabes.
El presidente Mubarak se reunió este domingo por segunda vez con el rey Abdullah de Arabia Saudí, tras las conversaciones celebradas el sábado.
El líder egipcio también expresó su esperanza de reunirse con el rey Abdalá II de Jordania y el presidente palestino, Mahmoud Abbas, para discutir el proceso de paz de Oriente Medio antes de la conferencia de Annapolis.
Egipto está buscando unificar a los Estados árabes antes de la inauguración de la conferencia de paz de Oriente Medio -que incluirá a Israel, la Autoridad Nacional Palestina y a algunos de sus vecinos árabes- para ayudar a reactivar las conversaciones de paz en la región, según informaron los medios locales. (Xinhua) 12/11/2007
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