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Hillary Clinton, principal participante demócrata en la contienda presidencial, mostró días atrás serenidad ante el incidente del intruso en su oficina electoral en Nueva Hampshire, lo que a ojos ajenos ostentó plenamente sus modales de líder, pero los expertos dijeron francamente que el incidente no afectará a la situación electoral. En realidad, lo que más interesa a los internautas no es la popularidad de Hillary, sino dudas sobre su “homosexualidad” que no se han difundido en los medios de comunicación de la corriente principal.
El diario Ming Pao de Hong Kong informó: Cuando los medios de comunicación de la corriente principal están discutiendo sobre la política con Irak y la política sobre la inmigración, las informaciones más de moda en la Internet son escándalos sexuales de políticos, difíciles de determinar si son auténticos o falsos. Este fenómeno muestra una vez más la diferencia de las tendencias de los medios de comunicación emergentes y los tradicionales. La compañía frecuente de la hermosa joven Huma Abedin al lado de Hillary ha conducido ya hace tiempo a algunos sitios web anti-Hillary a acusar a las dos de “homosexuales”. El sitio web pajamasmedia.com citó una noticia anónima denominada como “conocida por todas las personas de los medios de comunicación de Washington”, noticia que dice que “Los Angeles Times” tiene en sus manos el escándalo sexual de un participante en la contienda presidencial y que sin embargo, tiene dificultades que le conducen a decidir no publicarlo; la información provocó inmediatamente especulaciones y algún que otro blogger cree que el protagonista del escándalo sexual es nada menos que Hillary.
No sólo Hillary es molestada por escándalos en la Red, la secretaria de Estado Condoleezza Rice tampoco sale indemne. Cuando los medios de comunicación de la corriente principal informaban sobre el éxito de Rice en hacer realidad la reunión de paz del Medio Oriente, el pequeño periódico “Nacional Enquirer” acusó a Rice de homosexual bajo el título de “¿Quién es homosexual?” en primera página. Rumores sobre la tendencia sexual de Rice vienen difundiéndose desde hace algún tiempo; la mencionada información volvió a provocar discusiones entre los internautas. Pero la fuente de la noticia citada por la mencionada información es un blogger anónimo, quien afirmó que cuando Rice era prefecta de enseñanza de la Universidad de Stanford, era homosexual abierta; para formar la imagen de homosexual de Rice, “Nacional Enquirer” volvió a mencionar una vieja información de “The Washington Post”, en la que se acusaba a Rice de comprar en 1998 una vivienda junto con su íntima amiga Randy Bean.
Además, John Edwards, otro candidato demócrata a la presidencia, también fue acusada el mes pasado por “Nacional Enquirer” de que a espaldas de su mujer cancerosa ronda con su ayudante Rielle Hunter. Edwards reprochó la información diciendo que fue una “mentira”, pero algún que otro blogger indicó que el mencionado periódico tiene en sus manos algunos correos electrónicos que muestran que los dos tienen relaciones íntimas. Un medio de comunicación denunció en la semana pasada que Rudolf Giuliani, favorito candidato republicano a la presidencia, durante su alcaldía ocultó durante largo tiempo gastos turísticos a título de gastos de seguridad.
Fueron tan amplias las tendencias nocivas que “Columbia Journalismo Review”, publicación del Instituto de Periodismo de la Universidad de Columbia, convocó hace algún tiempo a un grupo de redactores para discutir si se debe imitar el modelo de la BBC, según el cual el gobierno financia a los periódicos serios para garantizar el valor de la industria del periodismo para el público. No obstante, aunque los medios de comunicación de la corriente principal menosprecian estos escándalos sexuales que parecen proceder de la nada, el público norteamericano muestra gran interés en ellos. (Pueblo en Línea) 05/12/2007
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