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El presidente del Parlamento Europeo (PE), el alemán Hans-Gert Pottering, celebró el día 13 la firma del Tratado de Lisboa en la capital portuguesa, documento que consideró un "regalo de cumpleaños maravilloso" por el 50 aniversario de la Unión Europea (UE).
El alemán dió su discurso en su lengua natal, después del primer ministro portugués, José Sócrates, y del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, anfitriones por la presidencia europea en turno de Portugal.
"Juntos, después de 50 años, hemos hecho realidad el sueño de los padres fundadores: unir a Europa bajo los valores compartidos hacia un futuro en común", señaló Hans-Gert Pottering en su intervención.
El presidente del PE fue el tercero en hablar durante la ceremonia oficial de la firma del Tratado de Lisboa.
Una vez concluido su discurso comenzaron a ser nombrados, por orden alfabético, los jefes de Estado y gobierno de los respectivos estados miembros de la UE.
El primero fue el primer ministro de Bélgica, Guy Verhofstadt, quien comparecióacompañado del ministro belga del Exterior, Karel de Gucht.
"Al comienzo de este año la UE estaba inmersa en una crisis política e institucional; el día 13 la UE sale de esta crisis con más fuerza", enfatizó el presidente del PE.
"Libertad, paz y prosperidad sólo son posibles juntos, no en oposición los unos con los otros. En ese sentido, la firma del Tratado de Lisboa supone "un paso decisivo y convencido", dijo Pottering.
Los jefes de Estado y Gobierno de los 27 países miembros del bloque, así como sus ministros del Exterior, firmaron el documento con bolígrafos de plata que la presidencia portuguesa en turno les entregó como recuerdo de este momento.
El documento del Tratado de Reforma de la UE, que pasó a la historia de los tratados europeos con el nombre de Tratado de Lisboa, será llevado a Bruselas por el funcionario del Consejo de las UE, Philip Evans, para después enviarlo a Roma, Italia, donde se conservan todos los tratados europeos originales.
Allí se harán 27 copias que serán selladas y enviadas a las capitales de los Estados miembros para que sirvan como modelo en la ratificación.
Los líderes europeos esperan que el proceso de ratificación, por vía parlamentaria o a través de referéndum, concluya antes del 1 de enero de 2009, para que sirva de referente para las elecciones al PE que se celebrarán en junio de ese año.
"El Tratado (de Lisboa) nos pone en el camino de una UE más democrática y más fuerte" que garantiza su éxito en el siglo XXI, afirmó Pottering.
Sobre el hecho de que el Tratado de Lisboa tenga por objetivo reforzar el papel del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pottering señaló que "la cooperación entre el PE y los parlamentos nacionales nunca ha sido tan estrecha como a partir de ahora".
Los líderes europeos abandonaron la capital portuguesa para regresar a Bruselas, Bélgica, donde mañana viernes se celebrará el Consejo Europeo.
El primer ministro portugués José Sócrates se empeñó en que los líderes europeos firmarán el documento en Lisboa con el objetivo de que la capital de Portugal quedara asociado al Tratado de Reforma de la UE. (Xinhua) 14/12/2007
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