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Rusia tachó el lunes de "provocación deliberada" la reapertura de las oficinas del Consejo Británico ( British Council) en el país y se comprometió a tomar medidas contra el organismo cultural británico, mientras que el Reino Unido se mantiene firme en este tema, lo que ha hecho empeorar aún más las relaciones entre los dos países.
El Ministerio de Exteriores ruso llamó a consultas al embajador británico, Anthony Brenton, al cual informó de que Rusia considera esta acción como una provocación deliberada cuyo objetivo es incrementar la tensión en las relaciones ruso-británicas.
En diciembre, Moscú ordenó el cierre de las dos oficinas regionales del Consejo Británico en Yekaterinburgo y San Petesburgo desde el inicio del nuevo año, alegando ilegalidad y problemas fiscales. El Reino Unido, por su parte, insiste en que Rusia ha politizado el asunto.
El Consejo Británico es una organización que promueve las relaciones culturales y fomenta los intercambios educativos con otros países.
Tras las vacaciones navideñas, las dos oficinas del organismo reabrieron el lunes.
"Puesto que nuestras llamadas no fueron atendidas, Rusia tomará medidas administrativas y legales de acuerdo con las leyes nacionales e internacionales", señaló el Ministerio.
Rusia considera que este hecho podría tener "implicaciones muy negativas en las relaciones entre los dos países" y exhortó al Reino Unido a "no seguir ignorando hechos obvios".
El embajador británico Brenton defendió a la organización, alegando que "trabaja de manera totalmente legal y, por lo tanto, lo seguirá haciendo".
Brenton manifestó a la prensa tras su reunión con el viceministro de Exteriores ruso, Vladimir Titov, que "cualquier acción por parte de Rusia contra el organismo será una violación de las leyes internacionales". Y añadió que necesitan ser cautelosos para que esta situación no infecte otros negocios que deben ser abordados conjuntamente.
Moscú negó la reivindicación, considerando que "la culpa de esta situación la tiene Londres, y no la vinculamos en absoluto con otros aspectos de las relaciones bilaterales", según la agencia de noticias Interfax, que citó al portavoz del Ministerio de Exteriores, Mikhail Kamynin.
Los lazos entre Rusia y el Reino Unido se han visto afectados por el caso del ex agente ruso Alexander Litvinenko, tras la negativa rusa de extraditar al principal sospechoso, Andrei Lugovoi, acusado de asesinar al ex espía. El Reino Unido expulsó en julio a cuatro diplomáticos rusos, tras lo que Rusia expulsó a cuatro diplomáticos británicos. (Xinhua) 16/01/2008
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