|
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, arribó el día 26 a Londres para realizar una visita de Estado a Gran Bretaña. Durante esta visita, sostendrá conversaciones con el premier británico, Gordon Brown, para intercambiar opiniones sobre la evolución de los mercados financieros mundiales, la Unión Europea, la reforma de la ONU, la situación de Afganistán y la cooperación bilateral. En un discurso pronunciado ante las dos cámaras, Sarkozy expresó su deseo de que los dos países puedan establecer "relaciones fraternales de nuevo tipo".
En el primer día de visita, el presidente francés fue objeto de un trato cortés de alto nivel. El príncipe Charles acudió personalmente al aeropuerto para recibirle, y la reina Isabel II ofició una solemne ceremonia de bienvenida, ofreciéndole, por la noche, un banquete de Estado
En opinión de los medios de información de ambos países, el esmerado trato dispensado al nuevo presidente francés por parte de Inglaterra se debe a diversos motivos. Primero, ambos están dispuestos a inaugurar una nueva etapa en las relaciones entre los dos países; por otra parte, Francia asumirá la presidencia de turno de la Unión Europea a partir de julio próximo, y cómo tratar las relaciones de Gran Bretaña con la Unión Europea será un tema importante en la agenda de esta visita de Sarkozy; y, en tercer lugar, los dos países intentan encontrar vías de colaboración en cuestiones internacionales importantes.
En cuanto a las relaciones interestatales, Sarkozy ha dicho que espera "relaciones fraternales de nuevo tipo". Recordemos que en vísperas del estallido de la guerra contra Irak, en el año 2003, las relaciones de Francia con Inglaterra, que secundó la política de EE.UU., se deterioraron de forma considerable. Posteriormente, los dos países se aplicaron a curar las heridas y recuperar su nivel anterior, pero las divergencias sobre la reconstrucción de Irak y la defensa autónoma de Europa, varaban las conversaciones, impidiendo avances para lograr recuperar la confianza mutua. Razón por la cual, Sarkozy exhortó en su discurso a "dejar de lado las antipatías del pasado" y crear un nuevo modelo de colaboración similar a un "eje franco-alemán" que pueda desempeñar un rol complementario.
En esta visita, las dos partes sostienen discusiones sobre colaboraciones "sustanciales" relacionadas con la economía, migración, o seguridad nacional. Firmarán también una serie de acuerdos sobre colaboración en defensa, energía nuclear de uso civil, entre otros.
Refiriéndose a la Unión Europea, Sarkozy exhortó a Gran Bretaña a ingresar realmente en el "interior de la Unión Europea" para desempeñar su papel en mayor medida. El presidente galo señaló que la Unión Europea necesita a Inglaterra, e Inglaterra a la Unión Europea. Ahora, las relaciones de Inglaterra con la Unión Europea están pasando por una prueba. El parlamento británico está discutiendo y revisando el Acuerdo de Lisboa, y las voces críticas y de sospecha persisten. Por ello, los estadistas que promueven con gran empeño el proceso de la Unión Europea, incluido Sarkozy, temen que el convenio de Constitución de la Unión Europea, ya simplificado, sufra un revés. Además, como Francia será el país que ostente la presidencia de turno de la Unión Europea, espera obtener avances sustanciales en materia de migración, energía, unión mediterránea y otras cuestiones importantes. Pero para todo eso necesita el apoyo de Gran Bretaña.
Dado que los dos países son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, también aprovecharán esta oportunidad para intercambiar opinones sobre algunos asuntos internacionales importantes.
Además, el problema de Afganistán es también un tema importante en este encuentro entre los mandatarios de los dos países. En vísperas del quinto aniversario del estallido de la guerra contra Irak, los ciudadanos británicos realizaron manifestaciones antibélicas de gran envergadura, pidiendo al gobierno la retirada de sus fuerzas armadas de Irak y Afganistán. Por su parte, Sarkozy prometió mandar mil soldados más a Afganistán. Algunos analistas consideran que esta decisión da un respiro al gobierno de Brown, inmerso en un dilema y no pocos aprietos en la cuestión de Irak. (CRI) 27/03/2008
|