 | |
Dmitry Medvedev juró el miércoles su cargo de nuevo presidente de Rusia, sucediendo a su mentor Vladimir Putin dos meses después de una abrumadora victoria en las elecciones a la presidencia del país.
El mandato de ocho años de Putin estuvo caracterizado por un gran crecimiento de la economía y la estabilidad política interna, y se espera que Medvedev continúe con las políticas de su predecesor. Sin embargo, el nuevo presidente, de 42 años de edad, tendrá que hacer frente a muchos nuevos problemas y retos, afirman los analistas.
CONTINUIDAD DE LA POLITICA
En su discurso de investidura, durante la ceremonia de juramento de cargo en la Sala San Andrés del Palacio del Kremlin, Medvedev elogió las contribuciones de Putin durante sus dos mandatos en el cargo, y prometió seguir adelante con las políticas de éste, que han "sentado las bases para el desarrollo a largo plazo, para décadas de desarrollo libre y estable."
"Esta oportunidad única es algo que debemos aprovechar al máximo, para que Rusia se convierta en uno de los mejores países del mundo. Esta es nuestra estrategia y nuestra línea de acción para los próximos años," afirmó Medvedev, quien anteriormente fue profesor de leyes y viceprimer ministro.
"Creo que mi tarea principal será proteger y desarrollar más las libertades civiles y económicas, y crear nuevas oportunidades para que el pueblo pueda autorealizarse," declaró.
Medvedev prometió también promover la ejecución de las leyes, eliminar la corrupción, mejorar el nivel de vida de la población, estimular la inversión privada e impulsar el crecimiento industrial y agrícola.
RETOS POR DELANTE
El mayor reto al que Medvedev tendrá que hacer frente será mantener el ritmo del desarrollo económico de Rusia.
La inflación del país registró dobles dígitos a finales de 2007, según el Servicio Federal Estatal de Estadísticas.
La inflación aumentó debido a una inmensa inyección de capital en una época en la que los precios mundiales de los alimentos y el petróleo tocaban máximos históricos, suponiendo un reto tanto económico como político para Rusia, un mercado emergente.
Los crecientes precios del petróleo durante el último mandato de Putin provocaron una gran entrada de petrodólares, que impulsaron la economía del país, rico en recursos. Sin embargo, dada su gran dependencia de la exportación de energías, ahora el país está temeroso sobre la posible duración de este boom económico.
Según el Servicio Federal Estatal de Estadísticas, la economía rusa creció a un ritmo anual de más del 7 por ciento en los últimos cinco años, excepto en 2005, cuando su PIB (producto interior bruto) aumentó sólo el 6,4 por ciento.
La couta del petróleo y el gas en el PIB de Rusia ha aumentado desde el 12,7 por ciento en 1999 hasta el 31,6 por ciento en 2007, y los recursos naturales suponen el 80 por ciento de las exportaciones del país, según el Instituto de Análisis Económicos.
Se espera que el nuevo presidente reforme los sistemas ejecutivo y financiero para administrar mejor el país y facilitar el desarrollo económico, afirman los analistas.
Otro reto para Medvedev será encontrar la mejor forma de tratar con los países occidentales y ciertos países vecinos, con los que las relaciones se han vuelto tensas por temas como los precios del gas, el plan de EE.UU. para desplegar el escudo anti-misiles en el este de Europa, y la expansión hacia el este de la OTAN.
EL PAPEL DE PUTIN
En un discurso en la ceremonia de investidura de Medvedev, Putin pidió a los rusos que apoyen a Medvedev y sigan por el camino del desarrollo nacional.
"Es importante ahora seguir por el camino que ya hemos elegido para el desarrollo del país, guiado por los intereses de los ciudadanos, lo que ya de por sí justifica el camino," dijo Putin a los legisladores, funcionarios y diplomáticos extranjeros presentes en la ceremonia.
Los logros del ya expresidente durante sus dos mandatos, incluida la consolidación del poder del Kremlin y la mejora de la economía, le valieron una gran popularidad entre los rusos.
Pocas horas después de que Medvedev jurara su cargo, el gabinete de Rusia, liderado por Viktor Zubkov, presentó su dimisión, y Medvedev nombró a Putin primer ministro.
La Duma Estatal, o cámara baja del Parlamento, se reunirá el jueves para votar el nombramiento de Putin, afirmó el portavoz de la Duma, Boris Gryzlov.
Se cree que Putin seguirá ejerciendo una gran influencia desde su nuevo cargo de primer ministro y que, junto con su aliado Medvedev, se esforzará en mantener la estabilidad de Rusia, en impulsar su economía y en promover su influencia en el panorama internacional. (Xinhua) 08/05/2008
|