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El ex dictador de Irak Sadam Husein se preocupaba de contagiarse del SIDA u otras enfermedades venéreas, de acuerdo con los fragmentos del diario escrito por Sadam en la prisión, que han sido publicados por un rotativo árabe.
Foto de archivo: Sadam estaba lavando ropas en la prisión.
El diario árabe Al-Hayat, de Arabia Sáudita, ha publicado algunos extractos del diario que escribió Sadam en la cárcel. El rotativo afirmó que su corresponsal obtuvó el diario de los departamentos concernientes de EEUU.
Las autoridades militares estadounidenses tambien han confirmado la revelación de materiales escritos por Sadam. Sin embargo el ex portavoz militar Mathew Morgen no lo consideró como diario y solo dijo que los materiales de miles de páginas no eran sino escritos por el ex dirigente iraquí en cautiverio.
Al descubrir que los guardianes estadounidenses usaban las mismas cuerdas para secar la ropo al sol, el ex líder iraquí les pidió que dejaran de hacerlo.
“Les explico que como jóvenes podrían contagiarse de los males propios de los jóvenes. Lo que me preocua más es contariarme de enfermedades venéreas, o el SIDA”, escribió Sadam, añadiendo que los soldados no le hacen caso.
Las francas pláticas mantenidas por el ex líder iraquí con su médico estadounidense sobre el problema de la mujer y las con los guardianes le ayudaron a elevar el nivel de dominio del inglés, reveló Sadam.
“Cuando me fallan palabras exactas, he recurrido a señas o gestos para expresarme. Pero, nuestro idioma (el árabe) es más hermoso y profundo”, afirmó.
También describió lo difícil que era conseguir los utensilios, tal como el caso de pedir una flor a los guardianes. “Para mí, la primera pedida de cosas en mi vida significa un sacrificio de reputación”, dijo Sadam. El rechazo de los guardianes perjudicó gravemente su amor propio, agregó.
Según informó el rotativo Al-Hayat el 5 de mayo, el Corán era el único libro que le permitía a leer al ex líder iraquí. Escribió manuscritos de cinco libros. Al ser trasladado a una pequeña celda, se le dio un vestido de prisión de color amarillo, una pequeña alfombra para rezar y un ejemplar del Corán.
Sadam permanecía a la mesa sentado en una silla de plástica en la celda, permaneciendo allídurante largo rato para escribir cartas, poemas o sucesos personalmente experimentados.
Según recordó un militar estadounidense, Sadam pidió de vez en cuanto algunas cosas insignificantes tales como un tabaco o un juego de uniforme, peticiones que eran atendidas. Las comidas, preparadas por la cocina de prisión, incluían leche, un poco de mantequilla y carne, ya que él dijo que padecía de hipertensión. En el patio fuera de la celda, había dos cubos de madera para que Sadam cultivara flores y hierbas. (Pueblo en Línea) 08/05/2008
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