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A pesar de la fuerte presión de las autoridades estadounidenese e iraquíes, Irak no consiguió grandes avances para lograr la condonación de su deuda exterior en la conferencia sobre Irak celebrada el jueves en Estocolmo, capital de Suecia.
Tanto la secretaria estadounidense de Estado, Rice Condoleezza, como el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, pidieron a los acreedores árabes que condonaran las deudas con Bagdad que dejó el régimen de Sadam Husein.
Maliki argumentó que el pueblo iraquí no debería devolver deudas causadas principalmente por guerras contra los países vecinos.
"Irak no se benefició de ellas, sino que ha sufrido destrucción, daños y pérdida de relaciones con los vecinos", indicó Maliki el jueves en una rueda de prensa.
Para Irak, es legítimo pedir que se le condonen las deudas, ya que el país ya no es una amenaza para la paz regional, señaló.
Según Maliki, las deudas, así como las sanciones internacionales contra Irak impuestas tras la invasión a Kuwait en 1990, suponen grandes obstáculos para el desarrollo económico del país.
Sin embargo, los principales acreedores árabes, Arabia Saudí, Kuwait, los Emiratos Arabes Unidos y Qatar, no hicieron ningún compromiso concreto en la conferencia.
Mientras tanto, los miembros del Club de París, al que pertenecen los países occidentales más desarrollados, acordaron, una semana antes de la reunión en Estocolmo, condonar el 80 por ciento de las deudas de Bagdad. Estados Unidos, miembro del Club, podría cancelar todas las deudas de Irak.
"Hasta ahora no hemos sabido nada de los otros países que aún no han tomado una decisión sobre las deudas de Irak, como los del Club de París", afirmó Maliki.
"Esperamos que el apoyo positivo que hemos obtenido (en la conferencia) emita un mensaje a los estados amistosos para que sigan el ejemplo", expresó el primer ministro.
Los analistas creen que a los países acreedores gobernados por árabes suníes, entre ellos Arabia Saudí y Kuwait, les preocupa la influencia que el gobierno chií de Irán pueda tener sobre el gobierno iraquí, formado por musulmanes chiíes y kurdos.
Los musulmanes suníes, que habían gobernado Irak durante el régimen de Sadam Husein, se sienten actualmente marginados en la política iraquí.
El mayor bloque político suní, el Frente del Acuerdo, se retiró del gobierno de unidad nacional de Irak el pasado agosto. En la víspera de la conferencia en Estocolmo, el bloque abandonó las negociaciones para volver a unirse al gobierno.
En la declaración final de la conferencia también se insta a los países árabes que reduzcan las deudas de Irak.
"Para respaldar el desarrollo económico de Irak, se anima a los acreedores aparte de los miembros del Club de París que consideren resolver las deudas pendientes de Irak de la misma forma que se resolvieron con el Club o de forma similar", se puntualizó en la declaración.
Sobre las sanciones, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó que ése es un asunto sobre el que debe decidir el Consejo de Seguridad de la ONU.
"Como secretario general, intentaré ayudar en lo que pueda, en coordinación con los miembros del Consejo de Seguridad", dijo Ban.
"Si Irak, en coordinación estrecha con la comunidad internacional, puede resolver todos los problemas que se le presentan, será capaz de ganarse la credibilidad, la confianza y la aprobación de la comunidad internacional en su intento por eliminar todos los elementos por los que se impusieron las sanciones del Capítulo VII al gobierno iraquí", indicó.
La conferencia de Estocolmo se celebró con el fin de evaluar la situación en Irak un año después del lanzamiento del Pacto Internacional para Irak, en el que este país prometió realizar una serie de reformas a cambio de un mayor apoyo internacional.
Los asistentes elogiaron el progreso que Irak ha experimentado durante los cinco años transcurridos desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003.
"Al prestar atención a los continuos retos políticos, de seguridad y humanitarios a los que tiene que hacer frente Irak, los participantes a la conferencia de Estocolmo reconocieron los importantes esfuerzos hechos por el Gobierno (iraquí) con el objetivo de mejorar la seguridad y orden público, así como de luchar contra el terrorismo y la violencia sectaria en todo el país", declaró el documento.
Ban se mostró optimista con la mejora de la situación en Irak.
"Realmente han realizado un progreso notable en los tres pilares del Pacto (Internacional), el político, el de seguridad y el económico, pese a los retos", dijo Ban en un discurso de inauguración.
"Si me pidiesen que describiera la situación actual de Irak con sólo una palabra, eligiría la palabra 'esperanza'", dijo Ban. (Xinhua) 30/05/2008
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