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El "no" de Irlanda al Tratado de Lisboa de la Unión Europea (UE) no obstaculizará posteriores ampliaciones de la comunidad de 27 miembros, indicaron funcionarios de la UE el lunes.
"La ampliación no se detendrá, el proceso de unificación e integración europea no se parará", señaló el ministro finlandés de Exteriores, Alexander Stubb, que se reunió con sus homólogos europeos aquí tras el resultado negativo del referéndum irlandés respecto al Tratado de Lisboa, un instrumento legal clave para coordinar el proceso de toma de decisión en la UE cuando el bloque se amplíe.
Los ministros han tratado de buscar respuesta al sonado veto de los votantes irlandeses, con un 53,4 por ciento en contra y un 46, 6 por ciento a favor, que lleva al proceso de integración de la UE a un momento de impase y genera dudas sobre las futuras ampliaciones.
En sintonía con Stubb, el comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, minimizó las consecuencias de este "no" al Tratado de Lisboa, asegurando que no "hay relación directa" entre el voto irlandés y el proceso de ampliación.
"A pesar de las actuales dificultades relacionadas con el Tratado de Lisboa, la UE se apega a su palabra en lo concerniente a la perspectiva comunitaria del sueste de Europa, es decir, Balcanes y Turquía", señaló Rehn.
Como prueba de la determinación de la UE por ampliar sus fronteras, Bosnia y Herzegovina firmó el lunes el Acuerdo de Estabilización y Asociación (SAA, siglas en inglés) con la UE, que es el primer paso para llegar a ser miembro del bloque.
Bosnia y Herzegovina ha sido el último de los seis países de los Balcanes Occidentales en firmar el SAA con la UE. Previamente, Croacia, Macedonia, Albania, Montenegro y Serbia habían dado este paso.
El SAA está concebido para impulsar las relaciones comerciales y económicas entre los 27 países comunitarios y los estados de la región balcánica, de cara a facilitarles su incorporación a la UE como miembros.
También el martes, la UE tiene previsto llevar a cabo negociaciones de preadhesión con Croacia y Turquía, dos de los tres países candidatos a convertirse en miembros de la UE.
Se espera que la UE abra negociaciones sobre nuevas áreas políticas con ambos países. Para ser aceptado como miembro de la UE, los países candidatos deben alinear sus políticas, como el libre movimiento de bienes, los servicios financieros, la energía o la política exterior, con Bruselas.
Actualmente existen 35 áreas políticas conjuntas, denominadas " capítulos". Croacia todavía tiene abordar 18 de ellas en sus negociaciones de adhesión, mientras que Turquía tiene seis pendientes. Las decisiones que se tomen el martes podrían ser " esclarecedoras de que el proceso de ampliación está en rumbo", señaló Rehn.
Mientras tanto, líderes de cuatro países centroeuropeos insistieron el lunes en que el rechazo de los votantes irlandeses al Tratado de Lisboa no debería influir en la futura ampliación de la UE.
"En ningún caso los recientes sucesos en Irlanda han de ser un motivo para aminorar la marcha de las negociaciones de adhesión con socios como Croacia u otros países", señaló el primer ministro polaco Donald Tusk, reunido en Praga con sus homólogos checo, húngaro y eslovaco. (Xinhua) 17/06/2008
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