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Los líderes de los países que forman el Grupo de los Ocho (G8) han llegado a un acuerdo sobre los objetivos a largo plazo para reducir hasta la mitad las emisiones de gases con efecto invernadero para el año 2050, anunciaron el martes los participantes en la cumbre.
"En la cumbre del G8 en Toyako ha surgido una nueva visión en común de las principales economías sobre los retos que representa el cambio climático dentro del marco de la UNFCCC (Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático)", indicó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, en un comunicado emitido poco después de la sesión de trabajo con los líderes del G8 por la mañana.
"También acordamos que fijaremos objetivos a medio plazo, dado que la UE está estableciendo actualmente metas para 2020", indicó Barroso, quien también asistió a la sesión de trabajo de la cumbre.
Los líderes anunciaron en una declaración conjunta que estaban satisfechos con las decisiones tomadas el año pasado en la Conferencia sobre el Cambio Climático en Bali, Indonesia, como base para llegar a un acuerdo mundial en el proceso de la UNFCCC para el año 2009.
"Estamos comprometidos a concluir el proceso con éxito", afirmaron, haciendo referencia al proceso de negociaciones en el marco de la ONU. "Seguimos en el camino correcto para llegar a un acuerdo en Copenhague en 2009".
Los participantes en el proceso de la UNFCCC acordaron en la Conferencia de Bali, celebrada en 2007, que lanzarían una serie de negociaciones formales que llegarían a su fin en la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de Copenhage, prevista para finales de 2009 en la capital de Dinamarca, y que tendrá como objetivo llegar a un acuerdo global sobre objetivos de reducción de emisiones de gases con efecto invernadero, ya que el Protocolo de Kioto expirará en 2012.
Los líderes del G8 anunciaron que están de acuerdo en compartir sus metas con los participantes en el proceso de la UNFCCC, y en "adoptar el objetivo de reducir al menos a la mitad las emisiones para el año 2050", reconociendo a la vez que "este reto para todo el mundo sólo se podrá lograr con una respuesta global, en particular por parte de las principales economías, y siendo consecuentes con el principio de responabilidades comunes pero diferenciadas, y según la capacidad de cada uno".
Los países del G8 representan sólo el 13,5 por ciento de la población mundial, pero contribuyen con el 39 por ciento de las emisiones totales de gases con efecto invernadero, y esta cifra puede ser aún mayor si se calcula en base a las acumulaciones a lo largo de la historia.
Los dirigentes del G8 dijeron que son conscientes del importante papel de sus países, y aseguraron que "cada uno perseguirá ambiciosos objetivos a medio plazo en todos los sectores de la economía", añadiendo que comenzarán en primer lugar por intentar frenar el crecimiento de la emisión de gases tan pronto como sea posible.
Por su parte, Barroso manifestó su satisfacción por los resultados de la cumbre, ya que "se han logrado los objetivos de la UE para esta cumbre".
Los grupos ecologistas consideran que el acuerdo para reducir hasta la mitad la emisión de gases para el año 2050 es un gran adelanto, ya que EE.UU., el país más contaminante, se había negado anteriormente a comprometerse a ningún objetivo a largo plazo.
Sin embargo, los líderes no han podido fijar objetivos concretos a corto plazo para la reducción de emisiones, lo que ya predijeron los analistas. Las opciones de que los líderes acordaran unos objetivos concretos para objetivos a corto plazo eran limintadas, afirmó antes de la reunión Phillip Clapp, un representante del Grupo Ecologista Pew, con sede en EE.UU.
Los países industrializados también ayudarán a los países en vías de desarrollo para que puedan cumplir con sus objetivos de reducción de emisiones, suministrando apoyo tecnológico, financiero y de infraestructuras, dijeron los líderes del G8.(Xinhua) 09/07/2008
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