Actualizado a las 2008:07:10.13:22

ENFOQUE: Muchas palabras y pocas acciones en la cumbre del G8

Pese a mostrarse decidido a solucionar los problemas más urgentes del mundo con la divulgación de una serie de declaraciones, el Grupo de los Ocho (G8) se ha quedado de nuevo en las palabras, sin concretarlas en acción inmediata alguna.

Es una señal positiva que los líderes su determinación de hacer frente a los problemas, pero las naciones del G8, que ocupan cerca del 60 por ciento de la economía mundial, deben convertir sus palabras en obras, señalaron los analistas.

Los líderes del G8 se reunieron en el balneario septentrional japonés de Toyako para sostener su cumbre anual en un momento en el que el mundo sufre una crisis financiera, con un alza en los precios del combustible y los alimentos, y el inquietante aumento de la temperatura global.

SIN PROGRESOS SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO

El cambio climático es el principal tema que se discutió en la sesión de trabajo de la segunda jornada de la cumbre de tres días.

En un comunicado, los líderes del grupo declararon que "buscan compartir" el objetivo de lograr una reducción de al menos el 50 por ciento de las emisiones globales antes del año 2050.

Al declarar que "cada uno de nosotros cumplirá con ambiciosas metas a medio plazo con el objetivo de lograr una reducción absoluta de las emisiones", las naciones del G8 no especificaron dichos objetivos a medio plazo.

La declaración sólo establece el objetivo a largo plazo de recortar las emisiones globales, lejos de especificar objetivos para cada uno de los miembros del grupo.

Además, la declaración no menciona un año de plazo para la reducción, como subrayaron algunos analistas.

El acuerdo "es un importante y significativo paso adelante" en los esfuerzos por luchar contra el calentamiento global, apuntó Koji Tsuruoka, director general de Asuntos Globales del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés.

Sin embargo, no lo consideró como un progreso o una ruptura con lo visto hasta ahora, ya que a su juicio resulta "inocente pensar que se puede alcanzar alguna ruptura".

Teniendo en cuenta el hecho de que algunos miembros del G8, especialmente Estados Unidos, han rechazado durante un largo tiempo especificar en cifras los objetivos de reducción de las emisiones de carbón, es normal que algunos consideren la declaración como un paso hacia adelante en la materia.

Pero muchos analistas apuntaron que un tratado que no incluya objetivos a medio plazo es incapaz de obligar a las partes implicadas a tomarse en serio el cumplimiento de sus compromisos a largo plazo.

"Si los líderes del G8 no acuerdan una actuación inmediata y metas a medio plazo para la reducción de sus emisiones de gas invernadero antes de 2020, cualquier promesa al largo plazo será inalcanzable", opinó Oxfam, una agencia de asistencia internacional.

Incluso sobre el objetivo a largo plazo, el comprosimo de las naciones del G8 parece poco firme, ya que quieren integrar a los principales países en vías de desarrollo.

En su proceso de industrialización, los países desarrollados emitieron una enorme cantidad de gases con efecto invernadero sin cumplir con límite alguno, y sus actuales emisiones per cápita son mucho más altas que las de los países en desarrollo.

Los intereses económicos son la principal razón por la que las naciones del G8 no acordaron una acción decisiva sobre el cambio climático, situación que refleja el dilema que supone solucionar los problemas mundiales y cuidar de los propios intereses, subrayaron los analistas.

MEDIDAS INADECUADAS PARA LA ECONOMIA MUNDIAL

La economía mundial fue otro tema importante en la sesión de trabajo de la cumbre del G8. Sin embargo, los líderes dieron con pocas "prescripciones" efectivas para hacer frente a este problema.

Los líderes del G8 se mostraron optimistas por las perspectivas de la economía mundial pese a los problemas.

Los líderes expresaron su "fuerte preocupación por los elevados precios del combustible y los alimentos, ya que suponen un gran desafío para el crecimiento estable del mundo".

También afirmaron que resistirán las presiones proteccionistas contra el comercio y la inversión internacional en todas sus formas.

Aunque los líderes del G8 prestan mucha importancia a los problemas que amenazan la economía mundial, no lograron acordar medida específica alguna.

Los economistas atribuyen la ralentización de la economía mundial a la crisis hipotecaria de Estados Unidos, mientras que los líderes del G8 no pusieron en práctica cualquier nueva medida para tratar la crisis durante su sesión de trabajo y sólo repitieron sus anteriores sugerencias destinadas a reforzar el sistema financiero.

Sobre el tema de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), crítica para el crecimiento económico y el desarrollo, no existen noticias alentadoras desde la cumbre del G8.

El fracaso a la hora de lograr un progreso tangible en las negociaciones de la Ronda de Doha se debe principalmente a las notables diferencias entre los países en desarrollo y Estados Unidos y los países europeos en lo referente a la cancelación de los subsidios agrícolas de los países más desarrollados.

La cumbre del G8 tampoco ofreció "prescripción" efectiva alguna sobre la eliminación de especulación del crudo, cuyo precio se ha disparado hasta máximos.

ESQUIVANDO LOS TEMAS DE SEGURIDAD

Gran cantidad de factores, desde los conflictos israelí-palestinos, el tema nuclear iraní, un Afganistán inestable, la situación caótica en Irak, hasta el tema nuclear en la Península Corea, ponen la seguridad mundial en riesgo.

Antes de que comenzara la cumbre del G8, había esperanzas de que los líderes pudieran adoptar nuevas acciones en esfuerzos para solucionar los problemas. Pero su declaración no ha satisfecho la expectaciones de muchas personas.

La declaración reza que desde el año pasado se han logrado progresos en la cuestión nuclear de la Península Coreana gracias a las conversaciones a seis bandas en las que se ha instado a la República Popular Democrática de Corea a tomar mayores pasos en el proceso de desnuclearización.

Los líderes también expresaron su firme apoyo a los esfuerzos hechos por China, Francia, Alemania, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos para solucionar la cuestión nuclear en Irán.

Pero al fin y al cabo, la declaración apenas aborda los problemas de Irak, Afganistán y los conflictos israelí-palestinos. En cambio, dedica muchas páginas a la determinación del G8 a combatir el terrorismo y prevenir la proliferación nuclear. (Xinhua)
10/07/2008

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