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Siria y Líbano han acordado establecer relaciones diplomáticas por primera vez tras su independencia en la década de 1940, según anunció el 12 de este mes el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al margen de la Cumbre de la Unión Mediterránea, después de su encuentro con los dos jefes de estado.
PROGRESO ARDUAMENTE LOGRADO
Una nueva distensión entre Siria y Líbano es en efecto un logro arduamente conseguido, pero aún existe un largo camino hacia la normalización de relaciones entre los dos países, indicaron los analistas.
Los lazos entre Siria y Líbano se enfriaron con el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri el 14 de febrero de 2005, debido a las disputas sobre una presunta implicación de Damasco en el incidente.
Además, Occidente y sus aliados árabes acusaron a Siria de tratar de injerir en los asuntos internos de Líbano, lo que también ha perturbado sus lazos con Siria.
El presidente sirio Bashar al-Assad aseguró, tras el encuentro con su homólogo libanés Michel Suleiman el 13 de este mes en París, que su ministro de Exteriores, Walid al-Moallem, se trasladará próximamente a Beirut con la finalidad de estudiar los detalles sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas con Líbano.
Assad extendió al mismo tiempo una invitación oficial a Suleiman para que visite Damasco. Se tratará, por tanto, del primer viaje de Suleiman a Siria tras ser elegido presidente de Líbano en mayo, así como la primera visita de un mandatario libanés a Siria en casi tres años.
Los analistas opinan que la normalización de los lazos sirio-libaneses servirá para promover la seguridad y la estabilidad en la región de Oriente Medio y para inyectar un nuevo vigor al desarrollo de las relaciones bilaterales.
Assad se situó firmemente en el centro de las futuras actividades de paz, aclarando este domingo en una cadena de televisión francesa que "Siria es una parte integral de la solución de los problemas de Oriente Medio".
Esta acción ayudará a Siria a regresar a la escena internacional después de años de aislamiento y a alcanzar un punto de inflexión crucial en sus lazos con Francia, según los analistas.
Por su parte, Francia ha considerado esta acción como un progreso de significado histórico. Según un comunicado emitido por la oficina presidencial, Sarkozy "aplaude la determinación del presidente sirio sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas con Líbano".
París congeló los contactos oficiales con Damasco a raíz del asesinato de Hariri, amigo próximo del presidente francés por aquel entonces, Jacques Chirac, el cual lideró la presión internacional contra Siria y los esfuerzos para llevar a cabo una investigación de la ONU y un tribunal apoyado por esta organización internacional para juzgar el caso de Hariri.
París también fue instrumental en forzar la retirada de las tropas sirias de Líbano en 2005, poniendo fin a una presencia militar prolongada durante tres décadas.
Sin embargo, desde que Sarkozy asumió la presidencia en mayo de 2007, Francia ha conseguido progresos en la reanudación de las relaciones de alto nivel.
Francia cambió su política hacia Siria gracias a los esfuerzos hechos por Damasco en lo que respecta a lograr un acuerdo entre partidos libaneses rivales.
Merced a la ayuda de Siria, la mayoría pro-occidental y la oposición pro-Siria de Líbano dieron por terminado su punto muerto político y firmaron este mayo un acuerdo en Doha, Qatar, con el objetivo de allanar el camino para la formación de un Gobierno de unidad nacional y la elección de presidente.
Como un símbolo de apoyo por Suleiman, Assad decidió también cancelar un impuesto de salida para ciudadanos libaneses para acceder al Líbano desde la frontera siria.
RESTANTES PROBLEMAS ESPINOSOS
Siria desempeñará un papel importante en coordinar lazos entre rivales partidos libaneses a fin de mantener un equilibrio de la potencia política, anotaron analistas.
Por otra parte, para Líbano, Siria es la única comunicación terrestre con las regiones vecinas, que facilita el movimiento de personal y materiales libaneses. Entretanto, Siria suministrará energía y mano de obra para Líbano.
La decisión de ambos países de crear relaciones diplomáticas es solamente un inicio, por lo que aún es necesario un periodo prolongado para restaurar la confianza mútua, subrayaron analistas.
La mayoría pro-Occidente ha calificado de "prematura" la normalización de los lazos entre París y Damasco.
Aún existen problemas espinosos y factores variables en los lazos futuros entre Siria y Líbano, destacaron analistas, tales como abordar las relaciones de Siria con el Hezbolá chií libanés, coordinar posiciones en sus negociaciones de paz con Israel, y una nueva inspección de la frontera entre los dos países. (Xinhua) 15/07/2008
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