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El candidato demócrata a la presidencia estadounidense, Barack Obama, terminó el 20 de julio su visita de dos día a Afganistán, la primera etapa de un candidato presidencial de EEUU en su gira de visitas al extranjero. No es casual la apuesta de Obama por el mencionado país asiático como la primera etapa de su gira de visitas, afirman analistas locales.
Durante su estadía en Afganistán, Obama, a la cabeza de una delegación de senadores de EEUU, que arribó el 19 de julio a Kabul, sostuvo conversaciones con dignatarios afganos y realizó un recorrido por dos campamentos de las fuerzas armadas estadounidenses estacionadas en las cercanías de la capital afgana. Obama declaró que tanto los demócratas y como los republicanos de su país apoyan la presencia permanente de los militares estadounidenses en Afganistán y la asistencia a largo plazo al país asiático, según reveló el palacio presidencial afgano en un comunicado publicado tras las conversaciones del presidente afgano Hamid Karzai y Obama.
Obama dijo a CBS (Columbia Broadcasting System) que Afganistán debe ser el foco y campo de batalla central de los EEUU en su lucha antiterrorista y que es un fracaso estratégico de EEUU el no centrarse en la lucha atiterrorista en el país asiático tras el incidente del 11 de septiembre. E incluso había declarado anteriomente que tras ganar las elecciones presidenciales, reduciría el número de las fuerzas armadas de su país en Irak y enviaría un nuevo refuerzo de 7.000 militares estadounidenses a Afganistán. Los analistas locales han afirmado que las declaraciones de Obama están directamente relacionadas con el continuo empeoramiento de la situación de seguridad en Afganistán.
Tras el incidente del 11-S de 2001, EEUU invadió en Afganistán y derribó el regimen de Talibán librando así la “guerra antiterrorista”, so pretexto de que el regimen Talibán rehusó entregar al cabecilla de Al Qaeda, Bin Laden. Actualmente más de 70.000 militares extranjeros están estacionados en el país asiático, más de la mitad de los cuales son estadounidenses.
Sin embargo, “la guerra antiterrorista” de más de seis años no solo no ha ayudado a mejorar la situación de seguridad de Afganistán sino ha sometido al país asediado por la desastrosa guerra en un caos aún peor. Las masas populares afganas se quejan mucho de la estancada economía nacional, la grave situación de seguridad, la corrupción de los funcionarios y el asesinato de civiles por parte de las tropas extranjeras. Especialmente después de 2006, la situación de seguridad ha ido de mal en peor, se ha registrado cada vez más ataques con bombas de fabricación casera, el ataque contra la ceremonia del desfile militar con efecto sensacional, y casos de asaltos a prisiones, causando creciente número de muertos y heridos por la violencia.
El número de los militares muertos de EEUU en Afganistán superó la cifra registrada en Irak en los meses de mayo y junio del presente año. Los múltiples ataques con bombas incluído el ataque bien organizado en la ceremonia de desfile militar y los casos de asaltos a prisiones han demostrado que el Talibán está ampliando su influencia del Sur y Este de Afganistán, considerados como la zona de su origen al Oeste y la capital Kabul.
Los EEUU ha instado a los países de OTAN a enviar refuerzos militares a Afganistán. Sin embargo, los analistas han afirmado que el envío de más refuerzos militares extranjeros no es la clave para resolver el problema del país, y el mejoramiento de la situación de seguridad de Afganistán necesita una política multifacética destinada a elevar el nivel de reconstrucción económica y la capacidad administrativa del gobierno, promover la reconciliación de los diversos sectores políticos y fortalecer la fuerza de seguridad afgana. Consideran como el mayor fracaso los esfuerzos estadounidenses por dar énfasis exclusivamente en lo militar y en la lucha antiterrorista, desatenciendo la economía y la reconstrucción.
Al apostar por Afganistán como la primera etapa de su visita al extranjero, Obama intenta demostrar su atención en el problema de Aganistán. Sin embargo, es difícil alcanzar su meta de lucha antiterrorista enfatisando exclusivamente el envío de refuerzos militares y desatendiendo el ajuste general de la estrategia en el país asiático. (Pueblo en Línea) 22/07/2008
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