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El primer ministro británico, Gordon Brown, cerró su visita de dos días a Israel y a los territorios palestinos con una advertencia a Irán por su programa nuclear.
Durante el viaje, el primero a la región desde que comenzara su mandato a finales de 2007, Brown también prometió más apoyo para la inexperta economía palestina y pidió a Israel que detenga la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania y el este de Jerusalén.
En un discurso ofrecido en el parlamento israelí, el primero en la historia a cargo de un primer ministro británico, Brown señaló ante el Knesset que su país continuará esforzándose por evitar que Irán obtenga armas nucleares.
"Prometo que, tal y como hemos liderado el trabajo para las tres resoluciones de sanciones obligatorias de la ONU, el Reino Unido seguirá a la cabeza, con Estados Unidos y la Unión Europea (UE), en su determinación de prevenir un programa de armamento nuclear por parte de Irán", declaró Brown justo antes de su partida.
Añadió que Irán tiene que hacer ahora "una clara elección: suspender su programa nuclear y aceptar nuestra oferta de negociaciones, o enfrentarse a un creciente aislamiento y a la respuesta colectiva no de una nación, sino de muchas naciones".
Antes de la intervención de Brown, el primer ministro israelí Ehud Olmert también subrayó que Israel no se reconciliará con un Irán nuclear, calificando a Teherán no sólo como una amenaza a Israel sino como una "amenaza global".
Estos comentarios relativos a la supuesta amenaza iraní llegan en medio de crecientes especulaciones que apuntan que Israel estaría preparando un ataque preventivo contra los enclaves nucleares de Irán.
En este sentido, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha apuntado que Israel no dudará en atacar si sus principales intereses se ven amenazados.
Israel, Estados Unidos y otros países acusan a Irán de desarrollar de forma secreta armas nucleares, acusaciones que la república Islámica niega, asegurando que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles.
El pasado sábado, en un encuentro celebrado en Ginebra (Suiza), el Reino Unido, junto a China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania, ofrecieron a Irán una serie de incentivos diplomáticos y financieros a cambio del cese de sus controvertidas actividades nucleares.
Teherán tiene dos semanas para pensar la oferta y dar una respuesta, aunque lo más probable es que la rechace, y en tal caso, el próximo paso sería lanzar peores sanciones contra el régimen iraní, entre ellas sanciones a su industria del gas y el petróleo, según informaron funcionarios británicos de la delegación de Brown, citados por el periódico israelí Ha´aretz.
PAZ PALESTINO-ISRAEI
Además de reiterar y asegurar el apoyo británico a Israel frente a la amenaza iraní, Brown también trato de dar un soplo de aire fresco al lento proceso de paz entre Israel y los palestinos.
En su histórico discurso ante el Knesset, Brown señaló que "una paz histórica duradera y duramente ganada que pueda traer la seguridad al terreno está a vuestro alcance" si se aprovecha la oportunidad abierta en Annapolis, ya que la Autoridad Nacional Palestina, con su presidente Mahmoud Abbas al frente, "ofrece a Israel el mejor socio de una generación".
Con todo, en una conferencia de prensa conjunta sostenida con Abbas en la ciudad cisjordana de Belén, Brown también pidió a Israel que acabe con la expansión de sus asentamientos, recordando que esta práctica "erosiona la confianza, aumenta el sufrimiento palestino, y hace más difíciles los compromisos que Israel necesita hacer para la paz".
Olmert y Abbas indicaron a Brown de forma separada que las dos partes están tratando de alcanzar un acuerdo de paz completo para finales de año, tal y como prometieron en la cumbre de Annapolis.
Brown se refirió a la "hoja de ruta económica" para la paz, que ha de transcurrir junto a la política, y en este sentido, anunció en Belén una nueva partida de 60 millones de dólares, que se unen a los 500 millones de dólares prometidos con anterioridad, destinada a impulsar la economía palestina durante los próximos tres años.
"El desarrollo de la economía ayudará a reanimar el proceso de paz", dijo Brown, quien reiteró que una economía palestina fuerte y sostenible es un requisito fundamental para mejorar la situación política y el marco de seguridad en toda la región.
Siguiendo los pasos de la canciller alemana Angela Merkel, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el presidente francés Nicolas Sarkozy, Brown llegó a Israel en la noche del sábado, dentro de las celebraciones por el 60º aniversario del estado judío de Israel, tras una breve visita a Irak.
Brown declaró ante el Knesset que su país tiene una amistad "irrompible" con Israel, y criticó por ser "totalmente aborrecible" la negación a Israel del derecho a existir por parte del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad. (Xinhua) 22/07/2008
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