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La cada vez más crítica situación en Osetia del Sur, una región separatista de Georgia, está amenazando con provocar un serio conflicto en la región caucásica a pesar de las peticiones de la comunidad internacional de un alto el fuego.
Rusia ha prometido ampliar sus operaciones militares en la región para "proteger a sus ciudadanos", pero Georgia, con el respaldo de Estados Unidos, se niega a renunciar a su integridad territorial, por lo que las perspectivas sobre el fin del conflicto siguen siendo oscuras.
LOS CONFLICTOS SE INTENSIFICAN
El viernes, el ejército de Georgia lanzó una operación militar contra las fuerzas separatistas de Osetia del Sur, a quienes culpó de provocar los enfrentamientos que comenzaron el jueves por la noche y en los que más de 1.400 personas han perdido la vida. En respuesta, soldados rusos avanzaron en la región para combatir a las fuerzas georgianas, con el objetivo, según Moscú, de proteger a la población rusa en la región.
El presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, dijo el sábado que Georgia debía retirar todas sus tropas de la región separatista y firmar un acuerdo legal sobre la abstención del uso de la fuerza para que se normalice la situación en la región. El mismo sábado, el ejército ruso informó de que había tomado el control de la capital de la región, Tskhinvali.
El domingo, Georgia entregó a la embajada de Rusia una nota en la que anunciaba un alto el fuego unilateral georgiano en Osetia del Sur. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia confirmó que había recibido la nota de la parte georgiana, pero puntualizó que Georgia aún no había retirado sus tropas.
El Kremlin anunció que Medvedev se ha puesto en contacto con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, cuyo país ejerce actualmente la presidencia de la Unión Europea (UE), agregando que Sarkozy arribará a Moscú a principios de esta semana para discutir la situación en la zona del conflicto.
Por su parte, el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, declaró en un discurso televisado que las autoridades georgianas están manteniendo contactos con la parte rusa.
Saakashvili afirmó que también ha sostenido varias conversaciones telefónicas con el presidente francés y que estaba además en contacto con "el presidente, el vicepresidente y la secretaria de Estado de Estados Unidos y jefes de otros países líderes".
Saakashvili agregó que "las autoridades georgianas están haciendo todo lo necesario para garantizar la seguridad y protección de la independencia del país".
El conflicto tomó tintes internacionales cuando se produjo un ataque armado contra un vehículo que transportaba a periodistas turcos en la región, dejando a varios reporteros heridos, que tuvieron que ser trasladados a un hospital en Tskhinvali.
PLANES DE GEORGIA DE ENTRAR EN OTAN, EN PELIGRO
Osetia del Sur autoproclamó su independencia de Georgia, sin contar con el reconocimiento internacional, durante la diseminación de la Unión Soviética a principios de la década de 1990, y desde entonces se ha convertido en uno de los mayores problemas para Georgia, un país que busca mejorar sus relaciones con Occidente.
La independecia de facto de Osetia del Sur ha sido uno de los grandes obstáculos para la entrada de Georgia en la OTAN, una medida a la que Moscú se opone.
La OTAN prometió en abril acoger a Georgia en la asociación, pero sin una fecha concreta por miedo a irritar a Rusia. El expresidente ruso, Vladimir Putin, calificó la ampliación de la alianza hacia el este de una "amenaza directa".
Los violentos conflictos en la región podrían oscurecer las esperanzas del país de unirse a la OTAN en el futuro cercano, ya que países como Francia y Alemania han expresado ya su oposición a acoger a Georgia en la alianza debido a su conflicto con Rusia, afirman los expertos.
De todas formas, Georgia sigue siendo un fuerte aliado de Estados Unidos, gracias al importante número de soldados que tiene desplegados en Irak. Por otra parte, Georgia es una parte clave del llamado "pasillo energético del sur", respaldado por EEUU, que tiene como objetivo conectar la región del mar Caspio, rica en petróleo, con los mercados mundiales.
OSCURAS PERSPECTIVAS
Debido a que los esfuerzos diplomáticos no han dado frutos por ahora, los analistas temen que la violencia se pueda expandir en la región si la principal parte implicada se niega a dar marcha atrás.
Medvedev justificó la medida de Rusia como una respuesta a los ataques de Georgia contra ciudadanos rusos y a las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz desplegadas a principios de los 90.
Putin, quien se encuentra en Beijing para asistir a los Juegos Olímpicos, incluso describió el conflicto como una "guerra", mientras que el presidente del parlamento ruso, Sergei Mironov, afirmó que los conflictos son un "motivo" para considerar la petición de Osetia del Sur de reconocimiento internacional, citando a Kosovo como precedente.
Por su parte, Saakashvili calificó el envío de tropas rusas de "invasión bien planeada", y reiteró la determinación de Georgia de proteger su soberanía y su integridad territorial, una decisión que cuenta con el apoyo de EEUU.
El presidente de EEUU, George W. Bush, que también se encuentra en Beijing para los JJOO, afirmó que su país apoyará la integridad territorial de Georgia, lo que hace levantar los temores de que el asunto podría empeorar las relaciones entre Moscú y Washington.
La solución de la crisis de Osetia del Sur seguirá estando muy lejana mientras EEUU y Rusia no puedan encontrar una forma de comprometerse en el asunto, opinan los analistas.(xinhua) 11/08/2008
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