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El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, afirmó el jueves en esta capital que su país apoya totalmente las aspiraciones de Georgia de ingresar en la OTAN, según informaron agencias de noticias.
"Estados Unidos está totalmente comprometido con el plan de acción de Georgia para ingresar en la OTAN así como con su admisión definitiva en la alianza", indicó Cheney tras una reunión con el presidente georgiano, Mikheil Saakashvili, añadiendo que "Georgia estará en nuestra alianza".
Cheney criticó a Rusia por su enfrentamiento armado con Georgia y el posterior reconocimiento de la autoproclamada independencia de las dos regiones separatistas georgianas. Moscú ha acusado en repetidas ocasiones a Tiflis por provocar el conflicto, y prometió proteger a los civiles residentes en Osetia del Sur.
Un alto funcionario estadounidense afirmó que Cheney "asesorará al presidente (Mikheil) Saakashvili y a su equipo con respecto a las implicaciones y las repercusiones de la crisis".
En la visita oficial a más alto nivel por parte de EEUU, los dos dirigentes "también mirarán más allá de la situación inmediata, y debatirán en profundidad la necesidad de una estrategia total y a largo plazo para que la comunidad internacional ofrezca a Georgia ayuda en las labores de recuperación y reconstrucción", añadió el funcionario estadounidense.
Cheney llegó a Tiflis desde Baku, capital de Azerbaiyán, la primera parada de su gira por cuatro países, que también le llevará a Ucrania y a Italia.
Esta gira se produce poco después de que la Casa Blanca anunciase que concederá a Tiflis un fondo de asistencia de 1,000 millones de dólares para "ayudar a satisfacer las necesidades humanitarias de Georgia y a recuperar su economía."
Este fondo "ayudará a los georgianos a recuperarse del ataque contra su país, y a seguir construyendo una economía competitiva y próspera", afirmó el presidente de EEUU, George W. Bush, en una declaración el miércoles.
Más de la mitad del fondo se entregará a corto plazo, añadió Bush.
El conflicto comenzó a principios del mes pasado, cuando Tiflis envió tropas para retomar el control de su región separatista Osetia del Sur.
Rusia lanzó rápidamente una contraofensiva para expulsar las fuerzas goergianas. Las luchas terminaron gracias a un pacto de alto el fuego mediado por Francia.
Los países occidentales acusan a Rusia de intentar ejercer presión sobre su país vecino, pero Moscú argumenta que sus operaciones militares tenían como objetivo proteger a los civiles rusos y recuperar la paz en la región.
En una cumbre de la Unión Europea (UE) convocada con carácter urgente a principios de esta semana, el bloque de 27 países decidió detener temporalmente las negociaciones sobre un nuevo pacto de asociación con Moscú a la espera de la retirada completa de las tropas rusas de Georgia, pero descartaron que planeasen imponer sanciones.
El reconocimiento por parte de Rusia la semana pasada de la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia, otra región separatista de Georgia, empeoró las tensiones en la región. Georgia cortó formalmente las relaciones diplomáticas con Rusia el martes para protestar por la medida de Moscú.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, cuyo país ostenta la presidencia de la UE, viajará a Moscú la semana próxima para conversar con su homólogo ruso, Dmitri Medvedev, sobre el conflicto. (Xinhua) 05/09/2008
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