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Los militares estadounidenses en Irak han instado a los traductores iraquíes a prestar servicios sin llevar capirotes, y la prohibición ha obligado a una parte de ellos a abandonar el trabajo. Y por su parte, los demás proestadunidenses están preocupados de ser asesinados por los extremistas si no ocultan su verdadera fisonomía.
Anteriormente, muchos de los intérpretes iraquíes en servcio a las compañías estadounidenses y occidentales han hecho todo lo posible para no ser identificados.
Los extremistas locales odian a los intérpretes considerándolos como traidores, que han sido el primer objeto de ataques extremistas, según reconocieron los mismos traductores.
Unos 300 intérpretes locales han sido asesinados como traidores.
A partir de 2003, unos 300 traductores en servicio a los militares estadounidenses han sido asesinados por los francotiradores antiestadounidenses o víctimas de las bombas en el camino, y tildados todos de vendeparias.
Las autoridades militares estadounidenses han afirmado que la situación de seguridad en Bagdad ha mejorado mucho, razón por la que se decretó en septiembre la prohibición de llevar capirotes. “Somos de un ejército profesional, que no recurre a los capirotes para ocultar su identidad”, dijo un portavoz de los militares estadounidenses. Al expresar agradecimiento a los intérpretes por sus enormes contribuciones y abnegación, el oficial declaró que los que desacuerdan la prohibición pueden buscar otro empleo.
Los militares estadounidenses intentan coexistir en armonía con los habitantes locales
Desde hace un año y medio, los militares estadounidenses iniciaron combates callejeros en Irak. Los intérpretes iraquíes han desempeñado un papel muy importante para promover la coexistencia armoniosa entre los militares estadounidenses y los habitantes locales, neutralizar la presión de los elementos extrermistas y garantizar la seguridad pública.
“En el último año pasado y medio, la violencia se ha disminuido en gran margen, lo que constituye un hecho inegable. Sin embargo, la idea de que ya no existe la amenaza mortal contra los compatriotas iraquíes es extremadamente estúpida”, dijo Johnson, iniciador de “Plan de la Lista”, organización en pro de los iraquíes que prestan servicios al gobierno estadounidense.
En los últimos meses, la prohición ha obligado a muchos intérpretes iraquíes a entablar contactos con la organización. “Hay centenares de iraquíes llenos de desesperación y pánico que nos han escrito. Muchos de ellos han abandonado su hogar debido a que han sido reveladas sus relaciones con los militares estadounidenses”, dijo Johnson.
Corren el riesgo de la vida para trabajar por los militares estadounidenses
A los militares estadounidenses a cargo de aplicar la orden, la prohibición también les parece muy problemática. “Para los intérpretes iraquíes, el capirote les es de importancia crucial. No me parece inacecuado llevarlo en el trabajo. ¿Porqué los obligamos a trabajar por nosotros corriendo el riesgo de la vida?”, dijo un soldado estadounidense estacionado en el sur de Bagdad.
Un traductor iraquí, autodenominado como Jack, dijo que al enterarse de la prohición en septimbre, quedó muy desesperado. Dijo que al cumplir una misión por primera vez sin llevar el capirote, fue identificado. Su madre le dijo que habían disparado a su casa. “En el caso, por poco muere mi mamá”, dijo.
Al igual que Jack, otro traductor llamado A.J. dijo que fue desempleado debido a que había trabajado encapuchado, y le habían mandado abandonar el trabajo dentro de una hora, como si le mandaran exponerse a la muerte. (Pueblo en Línea) 20/11/2008
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