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A pesar de la oposición manifestada en muchas ocasiones por la parte china, Sarkozy se entrevistó en Polania con Dalai Lama. Esto ha provocado reacciones virulentas tanto por parte del Gobierno chino como en sectores populares. No pocos internautas chinos incluso llaman el boicot a los productos de Francia. Es positiva de suyo la impresión que tienen los chinos de Francia. Pero hoy un Sarkozy, presumido y miope, ha infligido humillación a los chinos.
¿Por qué Sarkozy obra como se le antoja?
El Gobierno chino ha manifestado en repetidas ocasiones que el problema del Tíbet implica el interés esencial de China. Se opone decididamente a que los dirigentes extranjeros, sean quienes sean, se entrevisten con Dalai Lama. Pero Sarkozy presta oídos sordos a la voz de China. ¿Lo hace deliberadamente? El autor del presente reportaje sostiene:
Primero, Dalai Lama insta incesantemente a Europa para que adopte una “posición dura” hacia China. En fechas recientes ha reiterado la exhortación a que la Unión Europea adopte una política firme para con China. El 3 de diciembre manifestó ante BBC que “nuestros amigos deben adoptar una posición dura”. En su entrevista con Reuter en ese mismo día dijo que la reacción primaria de China puede ser violenta en general, pero muy pronto dejará de usar palabras de carga vehemente. En cuanto a su viaje a Europa, dijo, sufrió “cierta amenaza” al principio, pero no vió acciones posteriores. Ha tenido contacto con el Gobierno Central de China durante más de 50 años, naturalmente su juicio ha envalentonado a Sarkozy. Pero es una lástima que Dalai Lama se haya equivocado en sus cálculos en el presente caso. Esto ha ocasionado una rémora para su padrino extranjero.
Segundo, Sarkozy carece de una visión estrategética indispensable para los dirigentes de grandes potencias.
Tercero, los personajes franceses, tanto en los círculos gubernantes como en el llano, subestiman las posibles reacciones de China.
Cuarto, Sarkozy piensa que China necesita apoyo de Europa, y en su conciencia no trata las relaciones chino-europeas a pie de igualdad.
Cuando explicó que “la entrevista con Dalia Lama no afectará las relaciones chino-francesas”, dijo que “el mundo necesita una China, que sea abierta y que participe en la administración del orden internacional. Y China necesita una Europa que sea enérgica y que ofrezca oportunidades de trabajo para los chinos.” La primera parte de esta aseveración indica que China debe asumir más obligaciones internacionales, y alude posiblemente a que en la crisis financiera global China debe sangrar profusamente para apagar el incendio de Occidente, y la segunda parte indica que sin pedidos occidentales las compañías chinas no pueden subsistir.
Algunos medios occidentales comienzan a reflexionar.
Sarkozy es el primer presidente rotativo en la historia de de la Unión Europea que se entrevista con Dalai Lama. Esto ha creado un precedente sumamente pernicioso. Francia y la UE han dañado seriamente los sentimientos del pueblo chino.
El 7 de diciembre He Yafei, vice ministro de Relaciones Exteriores de China, citó al embajador francés en China para presentarle la fuerte protesta. He manifestó que el presidente Sarkozy, en su doble calidad de presidente francés y presidente rotativo de la UE, se entrevistó con Dalai Lama, interveniendo groseramente los asuntos internos de China, dañando seriamente el interés esencial de la parte china, hiriendo gravemente los sentimientos nacionales del pueblo chino, y quebrantando la base política de las relaciones entre China y Francia y entre China y Europa. El gobierno chino manifiesta por ello su firme oposición y enérgica protesta.
En fechas recientes, los medios occidentales han informado profusamente sobre la entrevista entre Sarkozy y Dalai Lama. En un principio era predominante el apoyo a Sarkozy, pero más tarde la fuerte reacción por parte de China ha hecho que algunos medios comiencen a reflexionar.
El rotativo francés La Liberación afirma que Sarkozy ha fracasado por completo por la falta de coincidencia entre la política exterior vacilente y las manifestaciones de presidente, y porque el presidente francés no quiere encontrarse en una alternativa entre la política pragmática y el honor del país.
El rotativo japonés Tokyo Shimbun informó el 6 de diciembre sobre el asunto bajo el título de “El presidente francés corre el riesgo de empeorar las relaciones con China”.
Hasta el 8 de diciembre, Sarkozy ha cambiado en ligera medida su actitud. Además de afirmar que no se arrepienta de la entrevista con Dalai Lama, elogió a China “como uno de los países más grandes del mundo”. Afirmó que insisite desde hace tiempo en “la posición de que sólo sólo hay una China en el mundo, y que el Tíbet es parte de China.” (Pueblo en línea) 16/12/2008
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