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Todos los suministros de gas ruso a Europa a través de Ucrania fueron cortados el miércoles, mientras que la intensificación en el conflicto entre Rusia y Ucrania, ha motivado a que la Unión Europea (UE) envíe vigilancia para verificar el flujo de gas.
"Realmente esperamos que los rusos restablezcan el gas en las... redes de Ucrania, y que los ucranianos no interrumpan el gas que llega a la UE desde Rusia", señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, a la prensa en Praga, después de reunirse con el presidencia checa de la UE.
"Hemos recibido la garantía, tanto del primer ministro (ruso) Putin y la primera ministra (ucraniana) Tymoshenko, de que ambos aceptan la vigilancia internacional para verificar en el terreno que esto está realmente funcionando", añadió.
Rusia detuvo todos los suministros de gas a Europa a través de Ucrania el miércoles, acusando a Kiev de "robar" el gas en tránsito, pero Naftogaz, compañía estatal de gas de Ucrania, lo negó y culpó a Rusia de expander la escasez de gas en muchos países europeos.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, dijo que su país sólo reanudará el suministro cuando la vigilancia internacional tenga lugar.
Envueltos de manera involuntaria en la disputa entre Rusia y Ucrania, así como afectados por las bajas temperaturas, muchos países europeos se enfrentaron a una crisis de gas muy seria, con fábricas que debieron cerrar, escuelas que no pudieron impartir clases, y miles de personas que se quedaron sin gas para la calefacción.
Siendo un país que virtualmente no tiene otra fuente de suministro de gas excepto Rusia, Bulgaria ya se declaró en estado de crisis. Setenta y dos escuelas búlgaras, dependientes de la calefacción a base de gas, cerraron el miércoles.
El gobierno búlgaro dijo que recibirá parte de los 5.000 millones de euros (6.800 millones de dólares estadounidenses) que la UE ha destinado para hacer frente a la crisis financiera, con el fin de manejar los efectos del corte de los suministros de gas.
Croacia también se ha declarado en estado de emergencia, mientras que en Hungría, el limitado suministro de gas a las indiustrias ha provocado que se detenga la producción de los automóviles japoneses Suzuki, en la planta húngara.
La fábrica francesa automotríz establecida en Eslovaquia, PSA Peugeot, y la coreana Kia Motors, también han declarado que detendrán la producción el jueves, debido a que los suministros de gas han sido cortados.
La Agencia Internacional de Energía adivirtió que Bulgaria, Rumanía, Grecia y Turquía tendrán problemas para proveer electricidad y calefacción si el clima frío y las interrupciones de gas continúan la próxima semana.
De frente a una seria amenaza de escasez de gas, la UE está reajustando su posición de ser reacia para intervenir en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
El primer ministro checo, Mirek Topolanek, dijo que el monopolio de gas ruso, Gazprom, la compañía ucraniana de Naftogaz, y los reprentates de sus gobierno han sido convocados a una reunión en Bruselas el jueves, la cual establecerá condiciones técnicas de la misión de vigilancia.
"Si se llega a un acuerdo, nada se interpondrá en el camino para que los suministros de gas sean restaurados... Eso no significa que el éxito esté 100 por ciento asegurado", dijo Topolanek.
Previamente durante el mismo día, el presidente de la Comisión, Barroso, mantuvo una conversación telefónica con Putin y con Tymoshenko, instando a los primeros ministros a restaurar completamente los suministros de gas a la UE inmediatamente.
"Es inaceptable que la seguridad de los suministros de la UE esté siendo tomada como rehén en las negociaciones entre Rusia y Ucrania", Barroso mencionó, agregando que "ahora la reputación de los dos países como socios confiables con la UE está en juego".
Topolanek advirtió que la UE interferirá si Rusia y Ucrania no logran resolver su disputa para el jueves.
"Hay una dimensión política para este problema", dijo el primer ministro checo en Praga, añadiendo que "mañana es un día clave. Si los suministros no se restauran para mañana, entonces se tendrá que ver una intervención más fuerte por parte de la UE".
Rusia cortó todos los suministros de gas a Ucrania el primero de enero, después de que los dos países fallaran en alcanzar un acuerdo sobre los precios de gas para el 2009, resultando inmediatamente en interrupciones en el tránsito del suministro a los miembros de la UE.
Cerca de un cuarto del gas utilizado en la UE, más del 40 por ciento de las importaciones del bloque, proviene de Rusia.
Ucrania se encuentra en la principal ruta de tránsito para las exportaciones de gas ruso, con aproximadamente 80 por ciento del gas ruso que se suministra a la UE pasando por su territorio.
Una disputa similar sobre los precios entre Kiev y Moscú estalló en 2006, cuando Gazprom cortó todos los suministros de gas a Ucrania, provocando una profunda preocupación entre los consumidores europeos. (Xinhua) 08/01/2009
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