 | |
Vestida con un uniforme escolar negro y camino a la escuela junto con una docena de compañeros, Farida expresa su esperanza de servir a su patria afectada por la guerra.
"Afganistán ha sufrido tremendamente por la guerra en las últimas tres décadas. Sus heridas necesitan la atención de sus niños para recuperarse", dijo la chica de 14 años.
Cursando el séptimo grado, Farida, quien usa un sólo nombre como muchos afganos, cree que el analfabetismo es el factor principal para el retroceso y los continuos problemas en Afganistán y está determinada a luchar contra éste.
"Mi primer y principal objetivo es convertirme en profesora y enseñar a los niños, con la esperanza de ver que un día todos los afganos sean capaces de leer y de escribir", dijo Farida.
La mayoría de los afganos creen que la fuerza que lucha contra el gobierno se ha compuesto en su mayoría por adolescentes analfabetas y pobres.
La tasa de analfabetismo en Afganistán, país que tiene una población de unos 30 millones de habitantes, es de más del 70 por ciento.
Citando a sus maestros, la curiosa estudiante dice que Afganistán es uno de los países más pobres del mundo.
Es aparentemente díficil o casi imposible que ella realice su sueño en esta etapa, ahora que los insurgentes talibanes, quienes prohibieron por ley la educación para las niñas y confinaron a las mujeres a sus casas, se han reagrupado y han reiniciado sus actividades.
Más de 600 escuelas, principalmente en la región sur, han sido cerradas debido a la violencia relacionada con el talibán, por tanto, más de 250.000 niños han sido privados de educación escolar.
Aún más, las amenazas de los militantes han comenzado a prevenir que los padres en la relativamente pacífica región norte envíen a sus hijos a la escuela.
Hasta ahora, un total de 23 estudiantes han sido asesinados este año debido a ataques del talibán en la provincia norteña de Kunduz y a consecuencia, el número de estudiantes en la provincia ha disminuido.
Al mismo tiempo, se dice que hay más de 40.000 niños de la calle en las ciudades afganas realizando trabajo infantil para apoyar a sus necesitadas familias. "Quiero convertirme en un ingeniero civil y construir los caminos y ferrocarriles de mi país", dijo a Xinhua un estudiante de 13 años llamado Mohammad Fawad.
Alrededor del 35 por ciento de los 7 millones de niños del país asisten a la escuela, casi 14 veces más que el número de estudiantes que iban a la escuela durante el reinado de seis años del talibán que terminó a finales de 2001.
Privado por años de asistir a la escuela durante el régimen talibán, Fawad expresó su esperanza y dijo: "Deseo que todos los niños y niñas afganas vayan a la escuela en un ambiente pacífico, sin ningún temor, y que sean capaces de servir a la nación". (Xinhua) 09/11/2009
 | |
|