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Al final de la calle River Road en Saint George, Granada, un grupo de niños ruidosos juegan frente a una estructura parecida a un domo que se asemeja más a un invernadero que a una escuela.
Cinco años después de que el huracán Iván tocara tierra el 7 de septiembre de 2004, las reparaciones de la escuela Vendom Roman Catholic están casi terminadas.
Pronto, estos niños regresarán a sus salones de clase normales.
Al igual que muchas escuelas de Granada, esta escuela primaria pública en la parroquia St. George, resultó severamente dañada por el huracán.
Su localización en River Road es especialmente precaria.
Al lado de esta calle llena de hoyos corre un arroyo serpenteante. Sin embargo, cuando su cauce crece por las lluvias, como sucedió con el huracán Iván, el riachuelo se convierte en unos grandes rápidos.
Todos los ríos de Granada desembocan en este río e inundan casas, iglesias y escuelas que integran el paisaje local.
Los signos de la total devastación aún son evidentes. La iglesia Católica Romana que está al lado de la escuela está completamente destruida. Lo único que queda son unas desgastadas paredes amarillas. Ni siquiera quedan los techos.
Detrás de la iglesia, viendo desde arriba hacia el valle que está abajo, grandes tallos de pasto cubren las tumbas blancas.
Los devastadores efectos del huracán Iván tuvieron grandes alcances en Granada, también conocida como "Spice Isle" por su importante papel en la producción de diferentes especias. El costo financiero del desastre fue estimado en más de 900 millones de dólares, aproximadamente el equivalente al 204 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Granada.
Para ser un país tan pequeño, la nación caribeña fue capaz de recaudar generosos fondos para la reconstrucción de la comunidad internacional.
Después del huracán, China financió la construcción de un nuevo estadio, que costó varios millones de dólares, donde los equipos internacionales se reunieron para disputar la Copa Mundial de Cricket 2007. Las escuelas resultaron particularmente dañadas. El huracán dañó o destruyó todas, a excepción de dos, de las 78 escuelas del país justo cuando iba a empezar el año escolar para 30.000 niños, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Después del huracán, el Banco Mundial destinó cinco millones de dólares a la reconstrucción de 19 escuelas. La última, totalmente financiada por la Unión Europea, será terminada a finales de noviembre.
Con una población de sólo 100.000 habitantes, Granada ostenta una de las tasas de alfabetización más altas del mundo, el 96 por ciento, según un reporte de 2009 publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.(Xinhua) 10/11/2009
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