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El magnate del terror Osama Bin Laden, ¿está vivo o muerto? A criterio de un informe de estudio dado a conocer días atrás por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, probablemente está vivo aún Bin Laden y se encuentra escondido hasta hoy en una zona montañosa en la frontera pakistaní-afgana. El informe por primera vez reveló detalladamente la historia secreta del milagroso escape de Bin Laden cuando estaba cercado hace ocho años por las tropas estadounidenses.
Los medios de comunicación estadounidenses como Associated Press y “The New York Times” revelaron el día 29 uno tras otro el mencionado informe del Senado, el cual admite declaraciones de funcionarios de departamentos de inteligencia y la parte militar de los Estados Unidos. Este reportero vio en el sitio web oficial de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que este informe de unas cien páginas con ilustraciones revela detalladamente todo el curso del cerco y persecución de Bin Laden por parte de las tropas estadounidenses y su milagroso escape. El argumento podría servir para una gran película antiterrorista de Hollywood.
Según revela el informe, a mediados de diciembre de 2001, las informaciones precisas conseguidas por un departamento de inteligencia estadounidense muestran que Bin Laden y su asistente Zawahiri estaban escondidos en una cueva de la zona montañosa de Tora Bora. Las tropas estadounidenses realizaron un bombardeo frenético sobre esa zona, hasta que Bin Laden, desesperado, hizo su testamento. Pero en aquel entonces, sólo menos de cien combatientes de las fuerzas de comando de las tropas estadounidenses y sus aliados afganos se hallaban presentes en el sitio de cerco. Lamentablemente, la parte militar estadounidense rechazó la petición de refuerzo de los comandos para lanzar un asalto, se negó incluso a enviar tropas para cortar la vía montañosa conducente a Pakistán. Muchas unidades selectas estadounidenses mantenían una actitud observadora y, en su lugar, EEUU optó por ataques aéreos y milicianos afganos no entrenados para bloquear la línea de huída conducente a Pakistán.
El informe señala que la decisión de no enviar refuerzos ni cortar la línea de huída de Bin Laden fue tomada por el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld y compañía; Rumsfeld, al explicar la razón para tomar esta decisión, dijo que el envío masivo de tropas conduciría a más alta voz anti-EEUU y rebelión en mayor escala y, al mismo tiempo, de este modo se podría reducir a lo mínimo las bajas de las fuerzas estadounidenses. Pero, la táctica de apoyarse en los milicianos afganos fue obviamente infructífera. Según se reveló, los milicianos afganos no estaban dispuestos a arriesgar la vida para entrar en esas cuevas complejas y, además, su composición era complicada y su posición, indecisa; sus oficiales obtenían beneficios de vez en cuando de los elementos armados.
Según revela el informe, Bin Laden entró en territorio pakistaní alrededor del 16 de diciembre de 2001. El error cometido por las tropas estadounidenses en este cerco y persecución les dejó en una posición muy negativa en las acciones posteriores. La investigación muestra que la última comunicación de Bin Laden con sus subordinados fue antes de la batalla de Tora Bora. Los departamentos pertinentes escucharon por radio que él alentaba a sus seguidores a combatir hasta el fin. Una información dijo que Bin Laden, después de pagar 1.500 dólares, se escapó de la zona montañosa de Tora Bora hacia Pakistán. Los registros de interrogación de sospechosos terroristas en la cárcel de Guantánamo muestran que Bin Laden se escapó efectivamente de la zona montañosa de Tora Bora.
La parte militar estadounidense cree que actualmente Bin Laden está escondido en la zona montañosa de Waziristán, en la frontera entre Pakistán y Afganistán. El cambia frecuentemente de domicilio y probablemente se comunica una vez por mes con el exterior y en cada ocasión recurre a un mensajero en lugar de teléfono. Un funcionario de la parte militar estadounidense dijo que resulta muy difícil que los detectives de la CIA se acerquen a Bin Laden y lo detengan y que esto se debe, en parte, a su frecuente cambio de refugio y que, además, conforme a la regla de los tribus Pushtuns en la localidad, ellos tienen el deber de proteger a sus “huéspedes”. Pero las autoridades estadounidenses expresaron públicamente que continuarán sus acciones en busca de Bin Laden.
El informe del Senado llega a la conclusión de que aún cuando se hubiera detenido a Bin Laden y los otros dirigentes de Al Qaeda hace ocho años, no habría medios para eliminar realmente la amenaza extremista a nivel mundial. (Pueblo en Línea) 30/11/2009
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