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| Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran que en el 2004 la economía china mantuvo una tendencia de vigoroso desarrollo y que el PIB o producto interior bruto creció un 9,5 por ciento en comparación con el año anterior. |
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran que en el 2004 la economía china mantuvo una tendencia de vigoroso desarrollo y que el PIB o producto interior bruto creció un 9,5 por ciento en comparación con el año anterior. Por otra parte, muchos economistas chinos y extranjeros, además de pronosticar que a lo largo del 2005 la economía china seguirá creciendo sin altibajos y a un ritmo relativamente rápido, aseguran que la continuidad de su crecimiento impulsará el desarrollo de otras economías.
Las mismas estadísticas indican que en el 2004, el desarrollo de la economía china fue estable, sano y relativamente rápido, como lo corroboran los siguientes datos: el PIB superó los 13 billones de yuanes; tras haber ido descendiendo en los últimos cinco años, la producción de cereales experimentó una subida y rondó los 470 millones de toneladas; las ganancias de las empresas industriales superaron por primera vez el billón de yuanes; los ingresos de los ciudadanos de las zonas urbanas y rurales aumentaron con relativa rapidez, siendo de subrayar el hecho de que los ingresos netos per cápita del campesinado chino se incrementaron un 6 por ciento, el porcentaje más alto de los últimos siete años; el volumen total de las importaciones y exportaciones sobrepasó los 1,1 billones de dólares: la utilización real de los capitales extranjeros superó los 60 000 millones de dólares; y las reservas de divisas rebasaron los 600 000 millones de dólares.
En su análisis de los recientes éxitos de la economía china, Li Deshui, director del Instituto Nacional de Estadística, indicó lo siguiente:
«Desde 1978, la economía china viene creciendo a una media anual del 9,4 por ciento, porcentaje muy similar al registrado en el 2004. La economía china se caracteriza por su potente motor interno de desarrollo y su elevada demanda de inversiones. Por otro lado, tanto el nivel de vida como los ingresos del pueblo chino siguen subiendo y el consumo interno se mantiene en un nivel alto. A todo ello hay que añadir la buena marcha de la economía mundial durante el 2004, circunstancia que ha beneficiado a nuestras exportaciones».
Li Deshui recordó que en el 2003 la economía china entró en un nuevo período de crecimiento, pero seguidamente señaló que en este rápido proceso han surgido algunos problemas serios, como el planteado por el crecimiento excesivo de las inversiones en activos fijos. A fin de resolver este y otros problemas, y de evitar fuertes altibajos en el desarrollo de la economía nacional, el gobierno chino ha adoptado una serie de medidas de control macroeconómico, entre ellas el fomento del desarrollo agrícola, la limitación de la cuantía de los préstamos y el control de la ejecución de proyectos de alto consumo energético. En opinión de Li Deshui, los notables éxitos logrados con la aplicación de tales medidas están ayudando al país a superar gradualmente los principales problemas detectados en su crecimiento económico.
Recientemente, el gobierno chino confirmó que a lo largo de este año nuestro país seguirá fortaleciendo el control macroeconómico para garantizar el desarrollo estable y relativamente rápido de la economía nacional. En este sentido, cabe destacar que hace siete años nuestro gobierno empezó a poner en práctica políticas financieras de carácter expansivo para amortiguar las repercusiones negativas de la crisis financiera de Asia; más concretamente, estimuló la demanda interna y el crecimiento económico por medio de una fuerte subida de la emisión de deuda pública y el aumento de las inversiones en grandes proyectos. Lu Zhongyuan, director del Departamento de Control Macroeconómico del Centro de Investigación del Desarrollo subordinado al Consejo de Estado?, dijo que estas políticas financieras han desempeñado un papel positivo en la incentivación del crecimiento económico, pero advirtió que no satisfacen las exigencias inherentes al desarrollo estable de la economía nacional:
«Creo que el cambio de orientación de las políticas financieras obedece a las grandes variaciones registradas en la tendencia de desarrollo de la economía china. Si continuamos aplicando políticas expansivas, la estabilidad de su desarrollo se verá afectada. En tales circunstancias, para garantizar la estabilidad de las inversiones y del consumo, es necesario modificar las políticas macroeconómicas.»
Por otra parte, en el 2005 el gobierno chino también seguirá una política monetaria centrada en la estabilidad. Se prevé que el volumen total del suministro monetario relacionado estrechamente con el consumo crecerá un 15 por ciento y que el aumento de los préstamos añadidos representativo de la situación de las inversiones será de 2,5 billones de yuanes.
Los expertos chinos creen que, gracias a la mejora y el fortalecimiento del control macroeconómico, la economía nacional mantendrá su buena tendencia de desarrollo caracterizado por su relativa rapidez y el moderado aumento de los precios, y que su crecimiento anual oscilará entre el 8 y el 9 por ciento.
En los últimos años, el desarrollo de la economía china ha contribuido positivamente al desarrollo de la economía mundial, hecho justamente valorado por numerosos economistas chinos y extranjeros. Hirokazu Yanagigaoka, gerente de la sucursal beijinesa del Banco Tokio-Mitsubishi, nos comentó que las relaciones económicas sino-japonesas son cada día más estrechas, y expresó su confianza en las buenas perspectivas de las relaciones económicas y comerciales bilaterales.
En su análisis de las oportunidades que el desarrollo de la economía china brinda a las empresas estadounidenses, Charles M. Martin, presidente de la Cámara Americana de Comercio en Beijing y Shanghai, afirmó que en el 2004 China se convirtió en el principal destinatario de las exportaciones estadounidenses y EE.UU. fue el quinto receptor de las exportaciones chinas. Martin subrayó que el rápido desarrollo de la economía china está beneficiando a las empresas estadounidenses.
«El 2004 ha sido, en general, un buen año para nosotros. En una encuesta realizada entre los socios de nuestra cámara de comercio, muchos de ellos aseguraron que las empresas que han establecido en China funcionan bien y les proporcionan ganancias. "Estoy seguroañadió," Martin de que en el 2005 las inversiones de las empresas estadounidenses en el gigante asiático experimentarán un nuevo aumento.»
(CRI)
16/02/2005
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| Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran que en el 2004 la economía china mantuvo una tendencia de vigoroso desarrollo y que el PIB o producto interior bruto creció un 9,5 por ciento en comparación con el año anterior. |