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| Según se sabe, en los últimos años la Oficina de Asuntos Exteriores de la Región Autónoma del Tíbet recibe cada vez más políticos, congresistas, funcionarios de organizaciones internacionales, diplomáticos y periodistas extranjeros. |
En fechas recientes, la Compañía Cervecera de Lhasa captó inversiones nacionales y extranjeras como las de Carlsberg por un monto de 45.910.000 dólares, fundando así la empresa más grande de capital mixto hasta ahora en Tíbet. Acto seguido, los medios de comunicación de diversos países extranjeros como Dinamarca mandaron reporteros para hacer viajes especiales a Lhasa a fin de recabar informaciones en profundidad.
Basang, subdirectora de Recepción y Protocolo de la Oficina de Asuntos Exteriores de la Región Autónoma del Tíbet, informó que en los últimos años, gracias a su desarrollo económico y social de consideración, el Tíbet ha registrado cambios halagüeños visibles y palpables en todas partes, y como resultado de ello están experimentando cambios los puntos de vista de los extranjeros sobre el Tíbet.
Nacida en el Tíbet, Basang, de 42 años de edad, trabaja durante 19 años en su tierra natal para atender las visitas de altos cargos políticos, diplomáticos y periodistas extranjeros, y les sieve de intérprete. Es considerada como la “primera funcionaria de recepción y protocolo del Tíbet”. Hace poco, ganó el título de honor como uno de los “Diez Jóvenes Sobresalientes del Frente de Trabajo con el Exterior de China”.
Basang dijo que en la década del 90 del siglo pasado las delegaciones oficiales del extranjero que venían a visitar el Tíbet, en su mayoría, tenían un objetivo bien definido: visitar monasterios y cárceles, intercambiar opiniones con los que en sus ojos eran “presos políticos” y “disidentes”, y recoger informaciones y materiales que coincidieran con su postura consecuente en los temas de “derechos humanos” y “soberanía tibetana”.
Ahora, señaló, un número cada vez más grande de huéspedes extranjeros prefieren ser invitados a las casas de los modestos ciudadanos, para cerciorarse sobre el terreno de que si la ayuda de muchos años prestada por el Gobierno Central y las diversas provincias y municipios del país ha mejorado realmente las condiciones de vida de los tibetanos. Los proyectos parioritarios de construción del país, los servicios médicos en régimen de cooperación para los agricultores y pastores, la educación obligatoria para los jóvenes y adolescentes, y muchos otros problemas son temas que les interesan, agregó.
En otoño del año pasado, la delegación de ayudantes de la Cámara de Representantes de EE.UU. pidió varias veces durante su visita al Tíbet cambiar la ruta itneraria para llegar finalmente a una aldea apartada del distrito de Langkazi en la prefectura de Shannan. Fue testigo de que los pastores allí han construido casas hermosas para su asentamiento, tienen instaladas cocinas que funcionan a base de energía solar, y usan lavadoras para preparar mantequilla. Quedó sumamente sorprendida y conmovida, porque allí encontró con sus propios ojos un “Tíbet de verdad pura y neta”.
Basang añadió que ahora algunos extranjeros aún hacen visitas a los monasterios y cárceles con “prejuicio e ideas preconcebidas”, pero no pueden dejarse de influir por la realidad objetiva del Tíbet.
En 2000 Basang recibió a una delegación de ayudantes de congresistas norteamericanos. Los integrantes de la delegación proclamaban su firme voluntad “en solidaridad con la lucha tibetana por la libertad”. Sin embargo, después de conocer en profundidad la situación económica y social del Tíbet, y palpar con sus propios ojos que los feligreses budistas del Tíbet gozan de plena libertad de confesión quemando inciensos en sitios de culto, manifestaron al final que la realidad del Tíbet no era como lo había oído e imaginado con anterioridad. Se veían obligados a reconocer que en décadas pasadas, las numerosas informaciones proporcionadas por la camarilla de Dalai Lama al Congreso norteamericano sobre el Tíbet no pueden sostener un examen de verificación.
David Dorman, miembro de la delegación, confesó que lo que vio en el Tíbet con sus propios ojos no coincidía por completo con lo que había oído antes. Dijo que es necesario reconocer que conforme a su desarrollo económico a ritmo acelerado, y al perfeccionamiento paulatino de la construcción legal en el país, China presta mucha atención a la administración del país según la ley. ?
Basang sostuvo que la clave para cambiar los puntos de vista de los extranjeros sobre el Tíbet es el desarrollo económico del Tíbet en sentido favorable y la mejora de las condiciones de vida de su población. Indicó que hoy en día el Tíbet no tiene nada que ocultar o evitar ante los ojos ajenos. El Tíbet tiene una confianza en sí mimso más arrigada que en ninguna otra época. Si se observan aún ciertos problemas, son fenómenos normales en el preceso de desarrollo, dijo.
Según se sabe, en los últimos años la Oficina de Asuntos Exteriores de la Región Autónoma del Tíbet recibe cada vez más políticos, congresistas, funcionarios de organizaciones internacionales, diplomáticos y periodistas extranjeros. Particularmente en la temporada alta como verano y otoño de todos los años, el número de grupos visitantes llega a 70. La referida Oficina hace todo lo posible para satisfacer los pedidos de los huéspedes extranjeros para que valoren el Tíbet de hoy en forma objetiva y a través de sus propios ojos.
A partir de 2001, la economía tibetana mantiene durante 4 años consecutivos un fuerte crecimiento por encima del 12%. El año pasado, el PIB tibetano llegó al récord de 21.150 millones de yuanes.
Al mismo tiempo, Basang señaló que como una región a nivel provincial el Tíbet está trabajando activamente por erigir nuevos perfiles ante el extranjero. “Estoy segura, dijo, que conforme a la ampliación y elevación de la apertura del país hacia el exterior, y a la consolidación de la base de desarrollo del país, la comunidad internacional mirará de frente en mayor medida el progreso y desarrollo del Tíbet, y un número cada vez más de comerciantes extranjeros prestarán importancia a la inversión y cooperación con el Tíbet.” (Pueblo en Línea)
11/05/2005
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| En fechas recientes, la Compañía Cervecera de Lhasa captó inversiones nacionales y extranjeras como las de Carlsberg por un monto de 45.910.000 dólares, fundando así la empresa más grande de capital mixto hasta ahora en Tíbet. |