Las visitas de Lien Chan y James Soong a la parte continental han levantado mil olas a nivel político y económico en Taiwan: Veloz encalentamiento de la “fiebre por la parte continental”, discusión acalorada de la gente sobre los “tres valiosos obsequios”, subida de la bolsa, sobre todo, el “alza total” de las acciones de turismo; el grado de apoyo popular sube para el campo azul pero baja para el campo verde, con la tasa de apoyo al Partido Progresista Democrático descendida al punto más bajo desde el año 2000; Lee Teng-hui y la “Unión de Taiwan”, totalmente desconcertados, se comportan desconcertados y lanzan injurias por todas partes.
El índice de observación más crucial es la tendencia de las autoridades de Taiwan. Durante el último mes o algo más, se han producido muchos cambios en la actitud de las autoridades taiwanesas con respecto a las visitas de las delegaciones del Kuomintang y del Partido del Pueblo Primero a la parte continental, cambios que partieron de la difamación, empequeñecimiento, obstaculización y amenaza para pasar a “lanzar una piedra para indagar el camino correcto” y “bendecir” cuando apenas podían detener los pasos de avance pionero de los partidos de oposición. Acto seguido, se han registrado nuevos cambios últimamente: Luego de ser atacadas e injuriadas por la “Facción de la Doctrina Religiosa Básica” del campo verde, las autoridades taiwanesas volvieron a “criticar a Lien Chan y golpear a James Soong”, mientras alegaron que no podrán aceptar el “consenso de 1992” y una sola China. Al mismo tiempo, el pensamiento de “independencia de Taiwan” sigue teniendo el mando en la isla y, además, continúan imponiendo restricciones sobre el intercambio económico y comercial así como sobre el intercambio de personas y toman medidas de desencalentamiento unas tras otras. La continua “deschinización”, la aplicación de la “rectificación del nombre” en los carnets de identidad recién impartidos, el control del intercambio agrícola y la disposición de desarrollar “armas estratégicas” son todas cosas recientes.
A pesar de que se hace cada vez denso el ambiente de relajamiento a través del Estrecho, aún queda un largo camino por recorrer para llegar a la altura ideal de la paz entre los dos lados del Estrecho. Una reciente encuesta demuestra que más de la mitad de la población isleña se muestra pesimista con respecto a las relaciones a través del Estrecho en las condiciones de la gobernación del Partido Progresista Democrático, el que conoce bien el reciente cambio en el apoyo popular, el cual ha provocado disputas en el seno de dicho partido. Algunos militantes del Partido Progresista Democrático propusieron que, cambiando de idea, traten de librarse del freno de las fuerzas extremadamente partidarias de la “independencia de Taiwan”, valerse de la situación favorable y reanudar el diálogo entre ambos lados del Estrecho con el fin de salir de la situación pasiva de la arena política en la isla, esto todavía no se ha traducido en acción efectiva de dicho partido. Siendo inalterado el ambiente global, la desviación de las fuerzas independendistas sigue siendo empujada por la inercia. Aunque intentan dar un pequeño paso hacia le reconciliación, retrocederán con pasos tambaleantes una vez frenados por las fuerzas ultraindenpendendistas. Desde luego, los estatutos “independendistas” del Partido Progresista Democrático, al igual que el “Conjuro del Aro Dorado” (significa: inhibición), obstruyen el pensamiento perspectivo, atando sus manos y pies, de manera que la política de dicho partido con respecto a la parte continental es incapaz de enfrentarse con la situación.
La parte continental, con el corazón ancho y estando a la altura de la gran estrategia y de la gran configuración, se empeña en promover el intercambio partidista entre los dos lados del Estrecho y la paz en la región del Estrecho, lo que ha sido apreciado por todo el mundo. Para el Partido Progresista Democrático, la opción histórica está por hacer y la llave para aprovechar la oportunidad está en manos de ellos mismos. Abandonar o asir firmemente la oportunidad, que es efímera. Empezar por asuntos concretos no es cosa muy difícil. Si las autoridades taiwanesas toman como base los intereses populares, es totalmente necesario impulsarlos pasando por encima de los intereses partidistas y no hay razón para rechazarlo.
Un poema de la dinastía Song reza: “No quiere ella casarse con la brisa primaveral en buena época, mas se deja perder el matrimonio frente al viento otoñal sin razón alguna”, lo que significa: Marchitadas las flores de loto en otoño, se oye en la soledad un suspiro por haber perdido una buena oportunidad. Hombres sagaces son quienes comprenden las circunstancias de la época. Frente a las ardientes aspiraciones populares, si el Partido Progresista Democrático cambia de rumbo sin perder la oportunidad, podrá llegar a una nueva altura. De lo contrario, si ellos van en contra de la corriente y siguen su política de confrontación estrangulando totalmente los logros de las visitas de los dos mayores partidos de oposición de la isla a la parte continental e incluso no dejando ni siquiera que las masas populares echen un vistazo a pandas gigantes, las ardientes aspiraciones de las masas populares se fraudarán. Además, siendo una parte, las autoridades de la isla sólo saben bloquear el “factor de la parte continental” que ejerce una importante influencia sobre la economía de Taiwan, acaso, ¿no harán perder la oportunidad de buscar bienestar para la población taiwanesa? Manteniendo estancados los temas relativos a las relaciones a través del Estrecho durante largo tiempo sin intentar nada ni lograr nada, ¿cuáles son los méritos administrativos de ellos? ¿Podrán obtener puntos adicionales en el escenario político de la isla? (Pueblo en Línea)
12/05/2005