El 20 de mayo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos dio a conocer su anual “Informe sobre la Fuerza Militar de China”, entonando la misma cantinela de “teoría de amenaza de China”. Debido a la excesiva exageración, el informe fue inmediatamente cuestionado y criticado por numerosas personalidades profesionales de investigación de EEUU. Al analizarlo, James Lilley, ex embajador de EEUU en China, dijo: La “amenaza de China” fue maliciosamente exagerada por algunas personas del Pentágono.
El informe dice que los gastos militares de China llegaron a 65 mil millones de dólares en 2003 y a unos 70 mil millones de dólares en 2004. Con respecto a esto, James Mulvenon, experto en la cuestión de defensa nacional de China de la Land Corporation, afirmó: “Al tratar el problema de gastos militares de China, el gobierno norteamericano ?no escatima sus esfuerzos por adivinar? en vez de sentarse para estudiar materiales originales”. Justamente como dice un artículo insertado en la edición del 8 de abril de “The International Herald Tribune”, EEUU ya está afectado por la “paranoia de amenaza de China”.
Los “fundamentos” del mencionado criterio equivocado provienen de los puntos de vista de algunas personalidades importantes del gobierno norteamericano. Entonces, ¿por qué el Departamento de Defensa de EEUU hace cuanto esté a su alcance para exagerar la fuerza militar de China? Esto se puede resumir en los siguientes 5 aspectos:
En primer lugar, la parte militar y las fuerzas del ala derecha de EEUU necesitan tomar a China como su rival estratégico para alcanzar el objetivo de agrandar sus enormes fuerzas militares. Como la guerra antiterrorista se aproxima a su final, ellos están ansiosos de “crear”un nuevo adversario estratégico con miras a mantener su posición y fuerza en el escenario político de EEUU. Para hacer frente a la emergencia de China, la facción conservadora del ala derecha y la parte militar de EEUU siempre se unen para levantar un alboroto con el propósito de intensificar la contención militar a China.
En segundo lugar, crear un ambiente favorable para el reajuste estratégico global de EEUU. Según revelaron medios de comunicación estadounidenses, precisamente en momentos en que el Pentágono se entregaba a la redacción del “Informe sobre la Fuerza Militar de China”, Donald Rumsfeld, secretario de Defensa, organizó a los ayudantes y consejeros de alto nivel del Departamento de Defensa en la elaboración de un informe confidencial sobre la nueva estrategia militar norteamericana. La supuesta “nueva estrategia militar” es, en cierto sentido, trasladar poco a poco el centro de gravedad de la defensa en Asia Oriental a China en su disposición militar global. La parte militar de EEUU tendrá suficiente razón para solicitar al Congreso un aumento considerable de los gastos militares, siempre que sea definido este punto clave estratégico.
En tercer lugar, obtener pedidos que puedan traer exhorbitantes utilidades al beneficiado grupo de municiones de EEUU. La parte militar y las fuerzas del ala derecha serán las más beneficiadas por tomar a China como adversario estratégico. Es sabido de todos que el Departamento de Defensa de EEUU es, en realidad, publicitario y distribuidor de los productos del enorme grupo de industrias militares de EEUU.
En cuarto lugar, exagerar la fuerza militar de China para encontrar pretextos para vender armamentos a Taiwan. Por una parte, aconsejan intensificar la venta de armamentos a Taiwan en el interior de Estados Unidos y, por la otra, obligan a las autoridades taiwanesas a tomar cuanto antes la decisión de comprar más armamentos norteamericanos. De lo contrario, la seguridad de Taiwán no estaría garantizada. Los beneficiados por la intensificación de la venta de armamentos a Taiwan siguen siendo el grupo de industrias militares y la parte militar.
En quinto lugar, golpear y presionar a aquellos que están dispuestos a intensificar la cooperación tecnológica militar con China. Ellos exageran deliberadamente la fuerza militar de China; describen de manera sensacionalista a China diciendo que ella constituye una amenaza para la seguridad de Asia Oriental; y advierten contra la cooperación tecnológica militar de la Unión Europea e Israel con China. (Pueblo en Línea)
25/05/2005