A partir de la formación del nuevo gobierno de transición de Irak, la tarea principal de las fuerzas militares de EEUU pasó a ser la de capacitar nuevos soldados y policías de Irak. Entonces, los altos funcionarios del Pentágono, al igual que Don Quijote, empezaron a buscar un nuevo adversario a escala global y volvieron a preconizar la "teoría de amenaza china". El más fanático de ellos es nada menos que Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de EEUU, quien dijo primeramente en el Senado: La magnitud de la armada de China sobrepasará a la de EEUU en menos de 10 años. Recientemente, él declaró en la Conferencia de Seguridad de Asia-Pacífico en Singapur: Los gastos militares de China superan en mucho el presupuesto publicado y ocupan el tercer lugar en el mundo solamente después de EEUU y Rusia; "semejante expansión armamentista podría crear el desequilibrio militar, particularmente con respecto a Taiwan"; "China aumenta incesantemente sus gastos militares y amplía una y otra vez su capacidad de proyectiles teledirigidos y armamentos de precisión a pesar de que no es objeto de la amenaza militar de ningún país. La gente no puede sino preguntar: En fin de cuentas, ¿por qué aumenta sus gastos militares?"
El 7 de junio, Liu Jianchao, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, señaló con la fuerza de justicia: Es totalmente infundada la alegación de Rumsfeld en el sentido de que los gastos militares efectivos de China ya ocupan el primer lugar en Asia y el tercer lugar en el mundo.
Es sabido de todos que el monto de gastos militares de EEUU en 2004 llegó a 455.900 millones de dólares, cifra equivalente al total de todos los países del mundo. Pero, el monto de gastos militares de China en 2004 sólo alcanzó 211.700 millones de yuanes (renminbi), cifra muy inferior a la cantidad fraccionaria del monto estadounidense. En otras palabras, el monto estadounidense es 17,8 veces el de China y, en lo que se refiere a la cifra per cápita, es 77 veces el de China. Lo que es más, China es un país que cuenta con un vasto terretorio y con largas líneas fraonterizas y costeras y, por tanto, necesita un adecuado monto de gastos militares para satisfacer las normales demandas de seguridad de defensa nacional al igual que cualquier otro país.
Lo más importante es que si un país constituye una amenaza o no, esto no depende totalmente de un ligero aumento de sus gastos militares sino, en mayor medida, de la política exterior que sigue. La política exterior de China es una política exterior independiente y de paz, una política exterior de "tratar bien a los vecinos y tomarlos como compañeros" y de "vecindad buena, segura y rica". Veamos a esa superpotencia que se autodenomina como el país más democrático. En los últimos años, ¿cuántas guerras ha desencadenado ella en territorios ajenos?; ¿cuántas personas comunes y corrientes ha asesinado? También fue esa superpotencia la que se negó a firmar el "Tratado de Suspensión Total de los Ensayos Nucleares" y no se comprometió a no usar armas nucleares contra los países no nucleares; ella no sólo desplegó el sistema de defensa antimisil, sino que pidió la disposición de armas espaciales. No hace mucho, un periódico de EEUU publicó una caricatura que muestra al Tío Sam con un alto proyectil teledirigido sobre la cabeza apuntando la nariz de una persona y diciendo: Haz sólo lo que te diga yo y no hagas lo que yo haga. Esta caricatura describe de manera aguda y vívida la imagen arbitraria de algunas personas de EEUU.
La gente podría preguntar: ¿Por qué el Pentágono vuelve a pregonar la "teoría de amenaza china"? En realidad, esto no es difícil de entender. Aunque han entrado en el siglo XXI, ellos tienen la mente todavía mantenida en la época de Guerra Fría. Por lo tanto, ellos juzgan los cambios del mundo con el criterio ideológico de la época de Guerra Fría y toman a la China en veloz desarrollo como su enemigo potencial. Al pregonar en su país la "teoría de amenaza china", ellos persiguen dos finalidades: Primero, tratar de exagerar el desarrollo militar de China para ejercer influencia sobre la política con China que sigue la Administración Bush. Segundo, conquistar más pedidos militares para los grupos de industria militar en que se apoya el Pentágono. La intención de Rumsfeld de pregonar la "teoría de amenaza china" reside en excitar celos de los países vecinos de China con miras a sembrar la discordia entre China y los países de Asia Oriental. Pero, parece que esto no puede surtir efecto. Lee Hsien Loong, primer ministro de Singapur, indicó en términos bien claros que la intención de contener a China no podrá lograr el consenso de muchos países en la región de Asia. Otra causa de la imposiblidad del Pentágono de lograr éxito al respecto es: Después de la mentira descomunal de EEUU respecto a la razón por la cual desencadenó la guerra de Irak, ¿cuántas personas podrían creer en sus palabras irresponsables? (Pueblo en Línea)
09/06/2005