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| Tras diez horas de negociaciones, China y la Unión Europea (UE) alcanzaron ayer en Shanghai un acuerdo comercial sobre exportación textil china con el que se pone fin al conflicto existente durante los últimos meses, y que permite que sus relaciones entre en una nueva etapa caracterizada por la consulta y diálogo. |
Tras diez horas de negociaciones, China y la Unión Europea (UE) alcanzaron ayer en Shanghai un acuerdo comercial sobre exportación textil china con el que se pone fin al conflicto existente durante los últimos meses, y que permite que sus relaciones entre en una nueva etapa caracterizada por la consulta y diálogo.
El acuerdo crea, además, un sano ambiente que beneficiará tanto a los exportadores chinos como a los importadores europeos.
En 2004, China y la UE acordaron colaborar para establecer una asociación estratégica en todos los aspectos, lo que implicaría el desarrollo a largo plazo de unos vínculos estables y basados en los principios de igualdad, y beneficio, respeto y confianza mutuos.
En un mundo de cambios constantes, China y la UE poseen cada vez más intereses comunes debido a la alta complementariedad de sus economías y a la similitud de sus puntos de vista en numerosos asuntos internacionales.
La consulta en vez de la confrontación y el diálogo en lugar de la acción unilateral, como se han demostrado en la resolución de la disputa textil, reflejan el espíritu de la "asociación estratégica en todos los aspectos" y ofrecen una buena base para el desarrollo de sus relaciones futuras.
Tal es la importancia del bloque europeo para China que las autoridades del país asiático han incluido desde los años 90 entre las prioridades de su agenda internacional las visitas frecuentes de sus líderes a la UE.
China ha apoyado la integración de la UE antes y después de su ampliación a 25 países miembros y ha aplaudido su cada vez mayor papel desempeñado en los asuntos internacionales.
Por su parte, la UE considera a China como su principal socio en la escena mundial y la mayoría de sus dirigentes han impulsado las relaciones bilaterales.
Muchos de ellos, incluso, se han manifestado favorables a reconocer a China como una economía libre de mercado y a levantar la prohibición de venta de armas que pesa sobre el país asiático.
Los intercambios comerciales entre China y la UE se han multiplicado por 74 en los últimos 30 años y alcanzaron los 177, 300 millones de dólares USA en 2004, año en que la UE superó a EEUU y se situó como el mayor socio comercial del país asiático.
Los líderes chinos y europeos han destacado que las disputas comerciales se resolverán por medio de las negociaciones amistosas, evitando que terminen convirtiéndose en guerras comerciales.
Gracias al pujante crecimiento económico del país asiático, se espera que las importaciones anuales chinas alcancen en 2020 el billón de dólares.
Y la continua demanda del país más poblado del mundo, en el que se celebrarán los Juegos Olímpicos de 2008 y la Exposición Universal de 2010, dará más oportunidades de negocios a los empresarios europeos y de todos aquellos países que mantengan buenas relaciones con China.
Una estable y madura relación con la UE ayudará en mayor medida al desarrollo de China, y viceversa. El comercio China-UE tendrán brillantes perspectivas y grandes potenciales ya que las dos partes están entrando en una nueva etapa de sus relaciones caracterizadas por la consulta y diálogo.(Xinhua)
13/06/2005