La Cumbre con motivo del 60 aniversario de la fundación de Naciones Unidas se celebrará en su sede en Nueva York entre el 14 y el 16 de septiembre. En los últimos 60 años esta organización internacional ha venido creciendo en medio de reforma. Ha aportado enormes contribuciones a la salvaguardia de la paz y seguridad mundial, al fomento de la coordinación y cooperación internacional y a la promoción de la prosperidad y desarrollo global.
La práctica en los 60 años demuestra que el mundo necesita a Naciones Unidas y que esta organización está dotada de fuerte vitalidad. Sin embargo, como lo dijo el secretario general de la organización, Kofi Annan, “Naciones Unidas no es una lápida inmóvil en conmemoración de la aspiración de los antepasados, sino una obra en constante perfeccionamiento. Aunque no es perfecto, al igual que todos los esfuerzos hechos por la humanidad, puede avanzar con el tiempo”. Hoy en día la situación internacional ha sufrido profundos y complicados cambios. Naciones Unidas no sólo tiene problemas de su propio mecanismo e institución, sino que afronta desafíos de la época, por lo que resulta inevitable una nueva reforma. La Cumbre Global realizada con ocasión del 60 aniversario de la ONU ejercerá indudablemente una gran acción impulsora para la reforma.
En este nuevo siglo, ¿puede Naciones Unidas seguir salvaguardando la paz y seguridad mundial? ¿Puede seguir desempeñando con eficacia su papel? Con la finalidad de responder a estas preguntas y convertir a Naciones Unidas en una organización internacional de mayor transparencia, eficiencia y autoridad, Annan presentó a la Asamblea General en marzo último un informe sobre la reforma de Naciones Unidas bajo el título de “En una libertad mayor: Hacia el desarrollo, la seguridad y los derechos humanos para todos”, informe que traza el proyecto de reforma y expresa el deseo de que el 2005 sea “año de la reforma de Naciones Unidas”, para impulsar su entrada en una nueva etapa de reforma en todos los aspectos.
La reforma que se está estudiando en Naciones Unidas es la más profunda e integral desde su fundación. Como la ONU enfrenta amenazas y desafíos múltiples y la reforma abarca diferentes terrenos, ésta sólo podría marchar sin tropiezos siguiendo el principio de distinguir lo principal de lo secundario y avanzar de forma metódica y gradual. En primer lugar, Naciones Unidas debería cambiar la tendencia de largo tiempo de “tener en mucho la seguridad y subestimar el desarrollo” y aumentar la inversión en el fomento del desarrollo. En segundo lugar, la reforma del Consejo de Seguridad debería dar prioridad al incremento de la representatividad en él de los países en vías de desarrollo y, en especial, dar oportunidad a un número mayor de países pequeños y medianos para participar en la toma de decisiones en el Consejo de Seguridad. En tercer lugar, la reforma del Consejo de Seguridad debería destinarse a elevar la eficiencia del trabajo y mantener su autoridad y los intereses a largo plazo de la ONU. Si la reforma no tuviera estos problemas clave como punto de partida, se desviaría fácilmente. Hace un cierto tiempo, algunos países, ansiosos por ser miembros permanentes del Consejo de Seguridad, lanzaron su propio proyecto de reforma y trataron de forzar la votación en un plazo límite prefijado, haciendo caso omiso de los objetivos generales de la reforma, sin establecer un orden de prioridades ni recurrir a consultas en busca de un acuerdo común. Esta práctica no concuerda con los intereses de largo plazo de la ONU ni con los intereses comunes de los numerosos miembros de la misma.
Naciones Unidas es la organización internacional intergubernamental de mayor universalidad, representatividad y autoridad. Su posición debe ser reforzada, y no debilitada. China siempre ha mantenido una actitud positiva en lo referente a su reforma. El presidente chino Hu Jintao asistirá personalmente a la Cumbre efectuada con motivo del 60 aniversario de Naciones Unidas, en la que expondrá de modo integral los puntos de vista y la postura de China respecto a la actual situación internacional y los problemas internacionales de gran importancia, al mismo tiempo que planteará sugerencias concretas sobre problemas como la promoción de la reforma de la ONU y el fomento de la cooperación internacional. China, junto con los demás países miembros, defenderá los propósitos y los principios de la Carta de Naciones Unidas e impulsará el avance permanente del proceso de su reforma. (Pueblo en Línea)
14/09/2005