 |
|
México conmemora hoy, con diversos actos en todo el país, el 20 aniversario del devastador terremoto que asoló la Ciudad de México en 1985, y que dejó miles de muertos, heridos y desaparecidos, además de considerables daños materiales.
Este día, el presidente Vicente Fox encabezó el Día Nacional de Protección Civil, creado tras los terremotos.
En este marco, dijo que el sismo del 19 de septiembre de 1985 reveló el vigor y la solidaridad de la sociedad civil del país.
El mandatario instó a honrar la memoria de las víctimas ayudando a otros países afectados por desastres naturales y fortaleciendo el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) con la participación activa de los ciudadanos.
Afirmó que "la unión de muchas voluntades es la mejor defensa ante los percances de la naturaleza".
Indicó que, "frente al desastre que rebasó la capacidad de respuesta de los gobiernos de esa época, la sociedad tomó las riendas y México cambió para siempre".
El gobernante dijo que "del dolor y la tragedia surgió la unidad, y esa participación ha hecho posible la democracia que hoy vivimos".
Aseguró que México está ahora mejor preparado para afrontar desastres naturales, pero no debe bajar la guardia, "pues falta mucho por hacer en materia de protección civil".
En esto último coincidió el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Alejandro Encinas, quien dijo en su conferencia matutina que a 20 años del sismo aún falta mucho por avanzar en materia de protección civil y prevención de desastres, tanto en instituciones públicas y privadas como en el interior de las familias.
El alcalde mencionó que se han dado logros importantes desde que el 19 de septiembre un terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter sorprendió a miles de capitalinos y les causó la muerte.
Indicó que entre los avances se encuentran los de ingeniería sísmica, un reglamento de construcción más estricto, la detección de zonas de alto riesgo y la creación de un programa de reacción inmediata ante contingencias, elaborado conjuntamente con la Secretaría de la Defensa Nacional (SDN).
Encinas dijo que ya se atendió a la gran mayoría de los damnificados de entonces, y que los nuevos habitantes de campamentos pertenecen a nuevas generaciones que requieren vivienda y que el gobierno está obligado a atender.
El ex presidente Miguel de la Madrid (1982-1988) reconoció hoy que fueron unas 10,000 las personas que murieron en los terremotos de 1985.
Dijo a la televisión mexicana que "esos registros (oficiales sobre las víctimas) no rebasaron de unos 4,500, 5,000 muertos. No me extrañaría que en aquella ocasión hubiera aproximadamente 10,000 muertos".
Afirmó que cometió el error de no dirigirse de inmediato a la población, sino hasta el día siguiente.
"Me di cuenta que era necesario una comunicación directa como presidente, entonces me dirigí a la nación en un mensaje que grabé desde Los Pinos el día 20 de septiembre", señaló.
El ex mandatario argumentó que le faltó experiencia para afrontar la situación adversa, y le falló la coordinación de su gabinete de gobierno para brindar ayuda inmediata, lo que le representó numerosas críticas.
Uno de los inconformes es el actual rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, quien expresó hoy que no es suficiente lo que se ha hecho en materia de prevención de desastres.
"Todo lo que se ha hecho resulta claramente insuficiente, tenemos que ir por mucho más", dijo el rector, y señaló que la gente tiene que estar preparada para enfrentar una situación como el terremoto de 1985.
Sostuvo que los académicos, la sociedad civil y las autoridades deben promover una cultura de prevención y protección civil, es decir, "trabajar en conjunto, porque es necesario prepararnos porque todo indica que la Ciudad de México va a enfrentar una situación similar a la de hace 20 años".
El investigador advirtió que la ciudadanía no sabe qué hacer en momentos de emergencias sísmicas, por lo que es poco probable que pueda haber mecanismos de protección civil y de respuesta oportuna, de ahí la importancia que tiene la prevención y la investigación.
En tanto, las autoridades locales desvelaron hoy una estatua de bronce dedicada al tenor español Plácido Domingo, en recuerdo y agradecimiento al artista por su apoyo en las labores de rescate en ese desastre.
La escultura fue colocada en donde se derrumbó el edificio Nuevo León, en la zona de Tlatelolco (norte), donde murieron cientos de personas, entre ellas dos familiares del cantante.
Domingo trabajó varias semanas junto a los socorristas en las labores de rescate y búsqueda de los desaparecidos.
El busto de Domingo, de unos 50 centímetros y asentado sobre un pedestal, fue esculpido por los artistas Mara Ponzaneli y Rogelio Fernández.
Por su parte, la Cancillería realizó este mediodía un simulacro, en el que se evacuó a 1,800 servidores públicos de cinco edificios en apenas dos minutos con 35 segundos.
En el Instituto Federal Electoral (IFE), más de 3,600 voluntarios participaron en otro simulacro, encabezado por el titular del instituto Luis Carlos Ugalde, quien pidió guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la tragedia.
Pero no ocurrió algo semejante con los 500 elegantes diputados federales, quienes suspendieron sin previo aviso el simulacro programado para este mediodía en sus amplias instalaciones, a pesar de que el recinto muestra signos de hundimiento.
El secretario general de la Cámara de Diputados, Pablo Haro, rechazó comentar a periodistas el porqué de este desdén por los simulacros y las medidas de seguridad.
Diversos analistas han criticado el enorme gasto que hace el erario para cubrir los costosos salarios del gran número de diputados, además de los despilfarros que describen los medios de comunicación durante los continuos viajes internacionales de los legisladores. (Xinhua)
21/09/2005