El presidente chino Hu Jintao comenzó su visita oficial a España el 13 de noviembre. Este gran acontecimiento en las relaciones entre los dos países reforzará al máximo su cooperación política, económica, comercial, científica, tecnológica y cultural y elevará las relaciones de amistad chino-españolas a una nueva altura.
España, ubicada en la península Ibérica, suroeste del continente europeo, es un importante miembro de la UE. A partir de su incorporación a las Comunidades Europeas (antecesoras de la Unión Europea) en 1986, España ha tenido estable su situación política, su economía se ha desarrollado de forma sostenible y su crecimiento económico se halla en un puesto delantero entre los países miembros de la Unión Europea. Hoy día España es la quinta potencia económica de la UE y el cuarto país exportador de capitales del mundo. Su producto interior bruto se sitúa en el octavo lugar de la Organización de Cooperación Económica. Gracias al crecimiento económico en siete años seguidos, España disfruta de una prosperidad general y tiene una buena imagen en la arena internacional. No sólo es un gran país turístico, sino también un país desarrollado con una industria y agricultura florecientes, ciencias y tecnologías avanzadas y servicios perfectos. Forma parte integrante e imprescindible de la economía mundial.
Tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y España en 1973, las relaciones bilaterales se han desarrollado de continuo, el contacto entre los altos niveles de los dos países ha sido frecuente, la confianza política recíproca ha venido profundizándose y la cooperación económica y comercial ha mostrado una tendencia de desarrollo satisfactoria. La visita realizada a China por el presidente del gobierno español Rodríguez Zapatero en julio pasado obtuvo resultados positivos y las dos partes firmaron varios acuerdos de cooperación. Los diversos sectores sociales de España depositan gran esperanza en la visita del presidente chino Hu Jintao, con la convicción de que la visita impulsará con toda seguridad la cooperación bilateral a una altura nunca vista.
La cooperación económica entre China y España tiene enormes potencialidades y constituye una base trascendental para el desarrollo de las relaciones bilaterales. España está llevando a efecto su Programa de Acción en Asia, incrementando la inversión en este continente y extendiendo su cooperación económica con los países asiáticos. China es el objeto más importante de esta cooperación. El comercio entre los dos países ha venido subiendo cada año que ha pasado. En el período inicial tras el establecimiento de relaciones diplomáticas fue de sólo 12 millones de dólares, ascendió a 7.300 millones de dólares en 2004, y está avanzando hacia la meta de 10.000 millones. Sin embargo, esta cifra representa nada más que un pequeño porcentaje, de 0,6% y 2,7% respectivamente, en el comercio de China y el de España, lo que deja un gran margen para el crecimiento. Además, China está dedicándose a construir una sociedad armoniosa, ahorrativa de recursos naturales y amigable con el medio ambiente, lo cual ofrece una buena oportunidad a España, que posee ventajas en los terrenos de medio ambiente y de ciencia y tecnología agrícolas. Aunque existen unas cuantas fricciones en el comercio entre los dos países, desde su nivel supremo hasta sus medios comerciales han alcanzado el consenso de que la situación de cooperación en su conjunto no debe ser afectada por ellas. Los dos países pueden muy bien complementarse mutuamente en lo económico, tienen un extenso espacio de cooperación y con toda razón pueden hacer una torta mayor para beneficiarse en común.
Tanto China como España abogan por el multilateralismo. Después de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en Madrid, el Partido Socialista Obrero Español, que se pronuncia contra la guerra, ganó las elecciones generales. Al asumir el gobierno, el presidente Zapatero cumplió los compromisos hechos durante la campaña electoral, retirando todas las tropas españolas de Irak. El año en curso, tras las explosiones en Londres, España y Turquía propusieron juntas el establecimiento de una Alianza de Civilizaciones entre los países occidentales y la sociedad islámica, proposición ésta que se ha granjeado el apoyo de las Naciones Unidas.
Tenemos plena razón para esperar un total éxito de la visita del presidente chino Hu Jintao a España, y estamos completamente convencidos de que tras la visita la cooperación chino-española alcanzará una nueva altura y presentará nuevas perspectivas. (Pueblo en Línea)
14/11/2005