A casi dos semanas de la detención preventiva en Chile del ex mandatario peruano Alberto Fujimori, las expectativas e hipótesis se multiplican en ambos países acerca del final judicial que tendrá este caso.
Las autoridades de Lima trabajan rápida y minuciosamente para sustanciar los delitos que podrían motivar la extradición de Fujimori, mientras sus hijos y asesores legales muestran optimismo respecto al futuro, y apuntan que obtendrán primero la libertad condicional y, finalmente, la libertad.
Lima tiene dos meses de plazo para hacer llegar su petición a la justicia chilena, y ha indicado que posiblemente el 15 de diciembre presentará los documentos por una veintena de delitos, incluidos violaciones a los derechos humanos, corrupción y mal uso de recursos públicos.
El ex presidente cuenta ahora con un destacado abogado chileno, Gabriel Zaliasnik, quien tiene en su haber el triunfo que evitó que el ex mandatario argentino Carlos Menem fuera extraditado desde Chile hacia su país, donde era requerido por corrupción y otros delitos.
Un elemento nuevo en este proceso ha sido la modificación adoptada esta semana a la ley procesal penal chilena, estableciendo que los casos de extradición serán enjuiciados por el sistema legal antiguo, en el que un juez investigaba, procesaba y sancionaba.
Se estima que si los delitos fueron cometidos antes de ponerse en vigor la nueva reforma judicial, que se completó en junio pasado en esta capital, no debe producirse un juicio público, dejando su solución en manos del magistrado. (Xinhua)
21/11/2005