India y Estados Unidos han manifestado su voluntad y anhelo de llevar a cabo una asociación estratégica tras firmar el jueves un tratado nuclear civil y una serie de acuerdos de cooperación en sectores como el comercio, agricultura, ciencia y tecnología.
Los dos países concluyeron un plan destinado a separar las instalaciones nucleares de uso civil y militar, un avance en la cooperación nuclear civil entre India y Estados Unidos, tras el encuentro de dos horas sostenido entre el primer ministro indio Manmohan Singh y el presidente norteamericano, George W. Bush, en el segundo día de su visita a este país asiático.
Nueva Delhí espera que ambos países se acerquen aún más, y las relaciones bilaterales parecen estar en el mejor estado de su historia.
Singh anunció que mientras India había preparado "exitosamente" un plan sobre la separación de sus reactores nucleares civiles y militares, ahora es el turno del Congreso norteamericano, que debe someterlo a su consideración.
En su respuesta, Bush apuntó que espera "trabajar junto con nuestro Congreso norteamericano para cambiar decenas de leyes que nos permitirán llevar adelante esta iniciativa".
El acuerdo nuclear, alcanzado en primera instancia en el seno de la visita de Singh a Washington realizada en julio del año pasado, permitirá a India lograr el acceso al uranio y a la tecnología nuclear de uso civil de Estados Unidos, abandonando así su aislamiento nuclear.
Ante este panorama, existe la preocupación de que el acuerdo constituye un mal ejemplo para otros países pues India ha rechazado firmar el Tratado de No Proliferación después de sus pruebas nucleares realizadas en 1998.
En torno a estas preocupaciones, Bush señaló que "la proliferación es ciertamente una preocupación y una parte de nuestras discusiones, y hemos obtenido un gesto de confianza del gobierno indio que presentaré al Congreso".
Nueva Delhí y Washington discutieron notablamente hasta alcanzar una conclusión del plan de separación que satisface a ambas partes. Las diferencias estribaban en si el reactor de reproducción rápida y otros proyectos de investigación se incluían o no en el ámbito nuclear civil.
Las vías para allanar esas diferencias serán reveladas mientras el gobierno indio no publique los detalles del plan.
No obstante, la Televisión de Nueva Delhí informó, citando a diversas fuentes, que la India planea abrir 14 de sus 22 reactores a la inspección internacional.
Dos días antes de la llegada de Bush a esta capital para una visita de tres días, Singh había asegurado al Parlamento indio que en ningún caso India someterá sus reactores de reproducción rápida a la inspección internacional.
Con el plan de separación sellado, Bush tendrá que convencer al Congreso para que enmiende la ley y logre la aceptación del Grupo de Suministradores Nucleares, de modo que Washington pueda cumplir su compromiso de suministrar combustible y tecnología a Nueva Delhí.
Además del progreso en el tratado nuclear, ambos países también promovieron el desarrollo de sus relaciones bilaterales.
"Muchas áreas que nuestra cooperación cubre ahora son esenciales para el desarrollo nacional de la India. Estas incluyen energía, agricultura, ciencia y tecnología, comercio e invesión, alta tecnología, salud y un ambiente limpio. Se trata de una agenda altamente ambiciosa, que favorece nuestra creciente asociación estratégica", concretó Singh.
La declaración conjunta, emitida el jueves por ambos líderes, destacó cómo India y Estados Unidos respaldan los esfuerzos del Foro de Política Comercial EEUU-India sobre la reducción de barreras para el comercio e inversiones, que apunta a duplicar el comercio bilateral en tres años.
Ambas naciones también acordaron ampliar la cooperación en los sectores agrícola, científico y tecnologíco, y espacial, que incluye la exploración espacial, la navegación de satélites y la ciencia terrestre. (Xinhua)
03/03/2006