Los EEUU trata de sancionar Irán y parece que estarían inminentes un posible ataque militar o una sanción económica. Sin embargo, la posición de Irán se hace más enérgica en vez de ser suavizada. Además de rechazar el cese de las actividades de enriquecimiento de uranio, el gobierno iraní ha anunciado que se establecerá el 20 de marzo una bolsa de petróleo y que reemplazará el ¨dólar de petróleo¨ por el ¨euro de petróleo¨ como unidad de moneda para los negocios.
Es natural que la decisión de Irán de reemplazar el dólar de petróleo por el euro de petróleo atrae un amplio interés. Durante la década de los setenta del siglo XX, los EEUU y Arabia Saudita, el mayor país productor de crudo del mundo, alcanzaron a un acuerdo ¨invariable¨, según el cual ambas partes definieron tomar el dólar USA como la única unidad de moneda para fijar el precio de petróleo. Esto también fue aprobado por otros países miembros de la OPEP. Desde aquel entonces el dólar y el petróleo están enlazados estrechamente y se ha trazado un signo de igualdad invisible entre los dos. Cualquier país que quiere realizar negocios de petróleo debe disponer suficientes reservas del dólar. Si apareciera de veras el ¨euro de petróleo¨ en el mercado internacional de crudo, esto constituiría un desafío para el ¨única y exclusivamente poderoso¨ ¨dólar de petróleo¨.
El privilegio del dólar en los negocios petroleros constituye un importante sostén para la posición hegemonista de la moneda norteamericana. Esto ha dado origen a un fenómeno singular de que ¨todo el mundo usa el dólar y sólo los EEUU lo fabrica¨, situación que no ha cambiado desde hacer muchos años. Actualmente dos terceras partes del comercio mundial se realiza utilizando el dólar para fijar el precio, y dos terceras partes de las reservas de divisas de los bancos centrales de los diversos países son dólares. La circulación de 800 mil millones a 1.000 mil millones de dólar USA en la esfera internacional no solo ha beneficiado a la economía norteamericana de manera invisible, sino que también se ha convertido en un triunfo exclusivo de los EEUU para que controle la producción, transporte y precio de crudo en el mundo y que desempeñe el papel dirigente del orden económico internacional.
Los esfuerzos iraníes por el establecimiento de una bolsa de petróleo con el euro para fijar el precio tienen como el objetivo cercano utilizar el euro para alcanzar un equilibrio, ejercer presión sobre el dólar y aumentar de esta manera sus fichas en las conversaciones sobre el problema nuclear. El objetivo final de Irán al respecto consiste en romper la estructura de beneficios del sistema petrolero internacional. Estas deliberaciones iraníes coinciden con las de algunos países productores de petróleo. Un funcionario del departamento de la política monetaria de Arabia Saudita propuso que el dinar árabe establecerá vínculos con el euro en vez del dólar. Malasia ha alentado de manera abierta a sus compañías de petróleo y gas natural a usar el euro como la moneda en los negocios. Rusia también expresó su deseo de establecer una bolsa de petróleo utilizando el euro para fijar el precio y reveló su plan de aumentar la proporción del euro en sus reservas de divisas.
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Por otra parte, la economía norteamericana siempre ha venido enfrentando la presión de ¨doble déficit¨, y la situación de deudas está empeorando incesantemente. Desde hace tiempo el dólar ha venido devaluándose en relación con el euro, el yen japonés y las monedas de otros países. Para evitar el riesgo, los países de la OPEP compran los bienes en el euro con su fabuloso superávit, cambiando su práctica de disponer de los bienes en el dólar. E incluso ha aparecido la tendencia de vender en gran cantidad los bienes en el dólar. Al mismo tiempo, los bancos de los países de la OPEP en el ultramar han retirado sus depósitos del dólar para cambiarlos en el euro y transferirlos a las cuentas del euro. Según las estadísticas, en los depósitos de divisas de los países miembros de OPEP la proporción del dólar descendió del 75 por ciento en el tercer trimestre de 2001 al 61,5 por ciento en el mismo período de 2004, en cuanto a sus reservas del euro, la proporción ascendió del 12 por ciento al 20 por ciento. ¿Acaso tales datos pronostican que se habría ido para siempre el período del dominio exclusivo del dólar USA?
Desde luego, es difícil que otras monedas logren estremecer los poderosos cimientos del dólar. Considerando el asunto desde la situación general del desarrollo estable de la economía mundial, no se permite cambiar de manera sorpresiva la práctica de utilizar la moneda norteamericana como medio de fijar el precio y de realizar pagos por el uso de otras monedas en el comercio internacional incluido el de petróleo. Si esto ocurriera, debido a su disposición de las reservas en el dólar, los países que recurrirían a esta ¨espada de doble filo¨ para perjudicar a los EEUU, podrían causar daños a sí mismos.
Si se considera el problema desde el ángulo del poder de Irán, se puede decir que las acciones que Irán quiere tomar no constituirán nada de amenaza para los EEUU, ya que la exportación del crudo iraní, unos 2,5 millones de barriles diarios, apenas alcanza una décima parte de la exportación de la OPEP, y es mucho menos en comparación con la cifra mundial. Sin embargo, el significado de la práctica iraní de atreverse a desafiar el ¨dólar de petróleo´ consiste en que esto pronostica que la diversificación de la manera de fijar el precio de crudo y del uso de monedas para el negocio será una tendencia inevitable, a medida del cambio operado en la estructura económica mundial. (Pueblo en Línea)
16/03/2006