Se desencadenó la guerra de Copa Mundial de 2006 en Alemania, y va acalorándose la “guerra” entre hombres y mujeres provocada por el fútbol. Mientras los hombres de Chongqing se embelesan por el Mundial, las mujeres de la ciudad inician su “viaje de alegría”.
Se prefiere el disfrute colectivo al individual
Antes del comienzo del Mundial, la joven Xiao Bei estaba terminando su cursillo de capacitación para conocimientos futbolistas. Gracias a la ayuda de su amigo, ya es hábil en comentar perfectamente el juego tras la capacitación de más de un mes.
“Si no puedo ejercer influencia sobre él, me incorporo a su campo”. Las gallardas estrellas futbolistas David Beckham y Raúl se han convertido en una poderosa fuerza motriz para Xiao Bei, que es ahora una media “para-hincha”, elaborando un detallado plan de ver en televisión las competiciones y la retransmisión de los anteriores Mundiales? Xiao Bei y su amigo son más íntimos que antes. “Por ser muy ocupados en el trabajo, no podíamos intercambiar siquiera unas palabras. No esperábamos que el Mundial, del que huíamos en el pasado, acorta la distancia entre nosotros”.
La pelota en todas partes
El Mundial de Alemán ha originado una moda de fútbol en esta ciudad montañosa. Han aparecido toda clase de bolsas, camisas y vestidos de boda de colores vistosos con figuras de la pelota.
Al mismo tiempo se han desplegado vigorosamente actividades de enamoramiento bajo el nombre de la pelota. La muchacha Yuanyuan es una de los activistas. Ha hecho personalmente una ropa interior de fútbol, ha cambiado la alfombra de su habitación por otra de motivos de la pelota, y ha pegado en la pared una gran foto de estelares de fútbol. Al ser preguntada sobre el motivo de estas creaciones. Yuanyuan sonrió vergonzosa. “Todo ha sido para lanzar una ofensiva de ?fútbol? al alumno del que tengo un amor no correspondido”.
Disfrutar de las vacaciones en ocasión del Mundial
Antes de iniciarse la Copa Hércules, las grandes agencias de viajes de Chongqing han empezado a planear “grupos de turísticas para junio”. Los establecimientos de ejercicio corporal y los salones de belleza también prestan servicios nocturnos para las espectadoras del Mundial.
Han surgido, simultáneamente, restaurantes y bares especiales para el Mundial. Los comercios “zona cero del fútbol” no instalan televisores ni informan de noticias de la competición, exclusivamente para las mujeres que no gustan de este juego. (Pueblo en Línea)
19/06/2006