El día 11 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad una resolución largamente esperada en todo el mundo sobre el conflicto libanés-Israelí. Desde el 12 de julio cuando estalló el referido conflicto, es la primera vez que el Consejo de Seguridad adoptó una acción sustancial para poner fin al fuego. Si bien la resolución, que salió a la escena después de arduas consultas entre las diversas partes, trata de atender al máximo los intereses de Líbano e Israel, pero elude referirse a algunos problemas claves y espinosos. Esto no puede evitar que la gente se preocupe si es posible que la nueva resolución del CSNU pueda resolver radicalmente el problema de conflicto libanés-israelí.
Es un producto de transigencia mutua entre Líbano e Israel.
En comparación con el proyecto de resolución distribuido el 5 de agosto por EE.UU. y Francia, la presente resolución toma en cuenta en forma integral las apelaciones tanto de Israel como de los países árabes incluido Líbano. Y es por ello que su contenido es más equilibrado, y encuentra rápidamente la aprobación inicial de las dos partes. El mayor cambio introducido en la nueva resolución es agregar párrafos sobre la retirada de las tropas israelíes de Líbeno y el fortalcimiento de las fuerzas de la ONU para el mantenimiento de paz en Líbano, y el abandono del plan de organización de otra fuerza multinacional.
En la comparación entre el nuevo y el antiguo textos se puede ver los compromisos mutuos hechos por Líbano e Israel. Con cierta anterioridad, Israel insistía en que las tropas de la ONU estacionadas en Líbano para mantener la paz eran flojas en golpear a las milicias de Hezbulá, y por eso reclamaba insistentemente la organización de otra fuerza multinacional más poderosa para mantener la paz en el sur de Líbano antes de retirar sus tropas. Por su parte, Líbano adelantaba diversas reclamaciones como la retirada de las tropas israelíes, el alto el fuego inmediato, la entrega de las Granjas de Shebaa, controladas por la fuerza israelí, a la administración de la ONU, así como el intercambio de prisioneros de guerra. Ambas partes no querían ceder, lo que sumió las consultas en un impasse durante determinado tiempo.
Para satisfacer la demanda libanesa de la retirada de la fuerza israelí, y disipar al mismo tiempo la “preocupación” israelí acerca del vacío creado por su retirada del sur de Líbano, la presente resolución del CSNU establece que se puede aumentar la actual fuerza de mantenimiento de paz en Líbano, menos de dos mil efectivos en la actualidad, a 15.000 al máximo, y dotarla de mayor competencia y mejores equipos bélicos. Al mismo tiempo, esta fuerza, junto con los 15.000 efectivos del Ejército gubernamental de Líbano, se desplegarán en el sur del Líbano al propio tiempo de la retirada de la fuerza israelí para llenar el vacío. A cambio del compromiso de Israel, Líbano hizo algunas concesiones. Archivó el problema de la administración de las Granjas de Shebaa y de los prisioneros libaneses en manos de Israel, dejó de reclamar el alto el fuego inmediato, aceptó tácitamente el derecho israelí a adoptar acciones militares para la llamada “defensa propia”.
Las incertidumbres para llevar a cabo la resolución del CSNU
Para acelerar lo más pronto posible la llegada de un compromiso entre Líbano e Israel, en el proceso de elaboración de la resolución, EE.UU. y Francia evitaron a propósito o archivaron alguntos problemas espinosos, los cuales se convertirán en una serie de salvedades e incertidumbres.
Al llamar por un “cese total de las hostilidades”, la resolución no define el tiempo para ello. Cuándo y cómo llevar a cabo el “cese de las hostilidades” será un problema que requiere solución primordial y perentoria en el proceso de la ejecución de la resolución. Hezbolía manifestó en un tiempo que mientras haya un sólo soldado israelí en el territorio libanés, no suspendería su lucha. Por ello, sin resolver este problema, será difícil desplegar la llamada tropa de mantenimiento de paz y de las fuerzas guvernamentales de Líbano, ni que se puede hablar de la retirada de las tropas israelíes.
Para llevar a cabo el “cese total de las hostilidades”, la resolución exige en especial a Hezbolá suspender todos sus ataque contra Israel, y a Israel poner fin a todas sus operaciones militares ofensivas. Según la alegación de la fuerza israelí, todas las acciones militares israelíes persiguen fines de defensa propia. Al parecer Israel tiene espacio de maniobra para determinar cuáles operaciones son de carácter defensiva, y cuáles no. Si una sola parte beligerente no está interesada en el alto el fuego, será difícil llevar a cabo la resolución.
Además, para llegar a una solución que promete un alto el fuego definitivo en el próximo paso y un arreglo político de plazo duradero, la resolución establece condiciones de principios que deben cumplir tanto Israel como Líbano. Entre ellas, se incluyen el desarme de todas las milicias, incluidas las de Hezbolá, embargo de armas para todas partes excepto el Gobierno libanés, establecimiento de una zona tapón, y el trazado de fronteras internacionales de Líbano.
Sin embargo, algunas condiciones son difíciles de cumplir en las operaciones prácticas. Por ejemplo, es una tarea difícil desarmar a la milicia de Hezbolá. Hezbolá está profundamente arraigado en el sur de Líbano, y posee dos carteras en el Gobierno libanés y 14 escaños en el Parlamento. Sin una coordinación activa de Hezbolá, es dudoso si el Ejército libanés y la fuerza de NU para mantener la paz pueden llevar a cabo sus tareras
01. El poblema entre Líbano e Israel data desde hace mucho tiempo, y no es la primera vez que el CSNU adopta resoluciones al respecto. Está a la vista de la gente que muchos contenidos de la presente resolución son repeticiones de las resoluciones anteriores. Por ejemplo, en la Resolución 425 y la Resolución 426 adoptadas hace 28 años establecen las misiones de la tropa de la ONU para el mantenimiento de paz en Líbano, que no han sido cumplidas hasta la fecha. El contenido de las resoluciones 1559 y 1680, adoptadas con posterioridad sobre el desarme de todas las milicias vuelve a aparecer en la nueva resolución. En un contexto tal, la nueva resolución está sometida a pruebas múltiples para ser llevada a cabo. (Pueblo en Línea)
14/08/2006