El gobierno de Irán, conforme a la fecha fijada por él mismo, hizo oficialmente el día 22 la respuesta al proyecto de seis países sobre el problema nuclear. Aunque ninguno de los seis países ha revelado el contenido concreto de la respuesta, diversos indicios muestran que Irán no ha satisfecho la demanda fundamental del proyecto de seis países, a saber, cesar el enriquecimiento de uranio. Estados Unidos comenzó a consultar con las partes interesadas para buscar “las próximas acciones”.
El gobierno norteamericano ya ha expresado formalmente su actitud, considerando que la respuesta de Irán no ha satisfecho su demanda. El Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo el día 23 en una declaración que la respuesta de Irán al proyecto de seis países no ha satisfecho la demanda formulara en la Resolución No. 1696 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: Irán debe suspender totalmente y de manera verificable sus actividades de enriquecimiento de uranio. La declaración dice que Estados Unidos está estudiando detalladamente la respuesta de Irán y consultando con otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para tomar “las próximas acciones” contra Irán.
¿Cuáles serán realmente las medidas concretas que contienen las próximas acciones? La parte norteamericana no las aclaró, pero los analistas consideran que podrían abarcar sanciones económicas y políticas, y muy probablemente se trata de un embargo internacional. El problema colocado ante Estados Unidos es cómo reunir las fuerzas de las grandes potencias para alzar el garrote de la sanción contra Irán.
El 31 de agosto es la fecha límite establecida por las Naciones Unidas y para entonces la respuesta formal de Irán decidirá el futuro rumbo del problema nuclear iranio. Durante este lapso, Estados Unidos e Irán podrían llevar a cabo una delicada medida de fuerza diplomática.
Sin embargo, los analistas se sienten preocupados por que los medios duros no puedan resolver los problemas del Medio Oriente. Al ser entrevistado por “The New York Times”, el Presidente de la Asociación de Iranios en Estados Unidos expresó que Europa ya está envuelta en la Guerra de Afganistán, la Guerra de Irak y la Guerra del Líbano, de manera que ellos no quieren una cuarta guerra.
Según informaron medios de comunicación estadounidenses, el presidente Bush tuvo una comunicación telefónica con el secretario general de la ONU Annan en tanto que la secretaria de Estado Rice llamó por teléfono a Solana, representante de los Asuntos Diplomáticos y Seguridad de la Unión Europea. La portavoz de la Casa Blanca Dana Perino dijo: “Estamos buscando aliados.”
Para buscar acciones unánimes contra Irán, Estados Unidos ha convocado para el día 25 (hora de Beijing) una reunión con Gran Bretaña, Francia y Alemania. Es digno de atención que en esta reunión no estén China y Rusia. Gran Bretaña, que tiene “relaciones de socios especiales” con Estados Unidos, siempre sigue de cerca a Estados Unidos. La posición de Francia es firme y clara: Si Irán desea retornar a las negociaciones, tiene que suspender necesariamente el enriquecimiento de uranio. A juicio de los analistas, el rasgo “pro Estados Unidos” del actual gobierno alemán presagia que no contradirá a los Estados Unidos como el gobierno de Schroeder. No obstante, Gran Bretaña, Francia y Alemania tienen sus propios intereses en Irán, de modo que no seguirán del todo la posición de Estados Unidos.
La Cancillería rusa expresó su esperanza de buscar proyectos de solución a través de negociaciones, pero de la parte norteamericana se oyeron informaciones contradictorias. Un funcionario diplomático norteamericano reveló que en el mes de junio, la secretaria de Estado Condoleezza Rice recibió de Rusia el compromiso de que Rusia le apoyará en la primera etapa de sanción en pequeño margen contra Irán.
Respecto al problema nuclear iranio, China aboga por resolverlo a través de diálogo. La Oficina de Portavoces de la Cancillería china manifestó el día 23: La parte china está estudiando concienzudamente la respuesta formal de Irán. La parte china siempre considera que la solución pacífica del problema nuclear iranio a través de negociaciones diplomáticas es la mejor opción y corresponde a los intereses de todas las partes. La parte china espera que la parte irania considere seriamente las preocupaciones de la comunidad internacional y tome medidas constructivas necesarias. La parte china también espera que las otras partes pertinentes se mantengan aplomadas y pacientes, tengan flexibilidad y persistan en el rumbo de solución pacífica, creando condiciones favorables para reanudar cuanto antes las negociaciones. (Pueblo en Línea)
25/08/2006